Tradición

Una vez más, la caña con ruda calentó las gargantas

Cada 1º de agosto se acostumbra beber un vaso en honor a la Pachamama. En el histórico bar El Laucha se consumieron más de 100 botellas.
miércoles, 1 de agosto de 2018 · 17:29

Como cada 1º de agosto, hoy los bares se colmaron de parroquianos deseosos de beber caña con ruda, en homenaje a la Pachamama en su día. En Pilar, el reducto por excelencia para cumplir con este rito es sin dudas el mítico bar El Laucha, en Venancio Castro y Pelagio Luna, donde se prepararon nada menos que 150 botellas.

Desde bien temprano fueron llegando los clientes, incluso algunos adelantados pasaron el día anterior para llevarse alguna botella a casa. Por la mañana, Tito Lucas, propietario de El Laucha, expresó a Materia Prima (FM Plaza 92.1) que “el ritmo viene más lento que el año pasado, se nota la crisis, pero confío en que se van a consumir todas las botellas”.

Sin embargo, no se alarmó por las ventas: “Si sobran algunas, el año próximo estarán más ricas todavía, por el gusto que van a ir tomando”. La ruda fue extraída de su propia casa, más la colaboración de algunos amigos que aportaron parte de su producción.

 

Originaria

El 1º de agosto es especial para diversas culturas, ya que se enaltece a la Pacha Mama como nutriente de la fecundidad de los campos y de la buena cosecha. La tradición es un resabio de la mitología incaica, en un principio exclusivo de las comunidades del noroeste argentino y zonas andinas.

La modalidad nació en la época de la conquista, cuando en agosto caían grandes lluvias, las que sumadas al frío invernal provocaban enfermedades que a veces terminaban con la muerte de quien las padecían.

Muchas aldeas aborígenes quedaban diezmadas por las pestes, por lo que los chamanes nativos decidieron elaborar un remedio para paliar esta situación, combinando hierbas con licores. El líquido debía beberse con el comienzo de las lluvias, época coincidente con el mes de agosto de nuestro calendario.

Con el tiempo, el rito se ha trasladado paulatinamente a distintos puntos del país, transformándose en una verdadera celebración popular, que en algunos lugares incluye la realización de espectáculos, como la presentación de danzas regionales, artesanías, desfile con vestimentas típicas y comidas de las provincias del litoral.

Además, luego de la llegada de los españoles, tanto la metodología de preparación como los componentes fueron sufriendo variaciones. Así fue como se eligió la planta de ruda macho, cuyo fuerte aroma alejaba la mala suerte atrayendo la buena fortuna, según afirmaban los sabios de entonces.

Para lograr el sabor deseado, las ramas de la planta son colocadas a macerar en una botella de licor de caña de azúcar desde comienzos de julio. Según Tito Lucas, que de esto algo sabe, “hasta el 15 de agosto hay tiempo para tomarla”.

 

El dato

En octubre, el bar El Laucha cumplirá nada menos que 65 años de trabajo ininterrumpido, todo un símbolo pilarense.

 

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