El río Luján sigue siendo una amenaza y aseguran que el panorama “no es bueno”. Tras haber alcanzado un pico de 7,55 metros ayer bajó a 7,15 pero esperaban que por la madrugada subiera con la llegada del agua que traslada el cauce desde su parte más alta.
En tanto, quedan 121 personas alojadas en el centro de evacuados montado en el microestadio Ricardo Rusticucci. El número bajó, ya que 14 de los vecinos que debieron dejar sus casas inundadas, se reubicaron en viviendas de familiares.
Ayer en dialogo con FM Plaza (92.1 Mhz) el director general de Defensa Civil y Catástrofe, Enrique Pared, admitió: “El panorama no es muy bueno”.
Al mismo tiempo, aseguraron que no descartan una nueva crecida del cauce que pueda alcanzar a más viviendas si los desbordes continúan, hasta ayer eran más de 400 los vecinos afectados, entre evacuados, autoevacuados y quienes están aislados en sus casas y no quieren irse por temor a los robos.
Ayer Defensa Civil y Bomberos Voluntarios, asistieron con alimentos y agua potable a quienes están en sus casas con el agua ocupando parte de ellas. Mientras que entregan botellones de agua a quienes están al borde de las zonas inundadas, para evitar que consuman el agua de pozo que puede haberse contaminado.
“Hay muchos voluntarios y me mandaron gente de Defensa Civil de Provincia para colaborar”, explicó Pared, que detalló: “Nos estamos encargando de asistir casa por casa, para que nadie se quede sin recibir provisiones”.




