Corría el años 1971 cuando Pedro Pizzuli, Hugo Di Cápua, Jorge Gandolfo, Roberto Pezzoni y Emilio La Greca, todos ellos médicos de Pilar, decidieron poner manos a la obra para responder a una necesidad asistencial clara: la falta de internación en distintas especialidades médicas, algunas de ellas muy críticas como cirugía general, pediatría, ginecología y obstetricia y clínica médica. Así nació la Clínica General de Obstetricia y Cirugía Nuestra Señora de Fátima.
Como un proyecto para enfrentar también la carencia de equipamiento médico, elemental para el diagnóstico y tratamiento de ciertas patologías, el objeto fue responder a necesidades médicas para el desarrollo y proyección de los profesionales médicos, ya sea residentes o concurrentes a consultorios externos.
Con la posterior incorporación del médico Agustín Capello, la Clínica Fátima nunca dejó de crecer, hasta convertirse hoy en lo que sus fundadores consideran como “un sueño inimaginable”.
Aquellos inicios fueron con 16 camas de internación, una sala de partos, dos quirófanos y guardia médica activa en clínica médica, mientras que las restantes especialidades se cubrían con guardias pasivas. En la actualidad, el edificio cuenta con cuatro plantas, camas de internación para 80 pacientes, terapia intensiva, cuatro quirófanos, dos salas de parto y pre-parto, un centro de diagnóstico por imágenes y laboratorio de guardia permanente en clínica.
Además, cuentan con guardia activa las 24 horas en clínica médica, pediatría, terapia intensiva, obstetricia y ginecología, y guardias pasivas en el resto de las especialidades. Asimismo, fueron creados consultorios externos en Clínica Fátima y en el Centro Materno-Infantil.
“Establecimos una infraestructura para cubrir ampliamente las necesidades para la que fue creada. Un grupo de profesionales compenetrados en su profesión, que dan vida a Clínica Nuestra Señora de Fátima, personal paramédico, empleados administrativos, de mantenimiento y maestranza, todos ellos con espíritu de servicio y que merecen una mención muy especial, porque nos ayudan eficientemente con el trato diario con los pacientes”, expresó el propio La Greca.




