Organizaron una marcha tras la muerte de un hombre, el domingo pasado. Pidieron más obras viales que los incluyan.
La muerte de Mark Ibáñez, ciclista que fue embestido el domingo pasado mientras circulaba por la autopista Pilar-Pergamino, sensibilizó a los amantes de las dos ruedas: es así como en la mañana de ayer se llevó a cabo la “Bicicleteada por la vida”, con más de un centenar de participantes que pidieron ser incluidos en las políticas de tránsito.
La movida se generó apenas unas horas después del trágico hecho. Uno de los organizadores fue Guido Ludueña, joven pilarense que desde hace años recorre el país a bordo de su bicicleta. Cerca de las 9 comenzaron a llegar los participantes, entre los que se encontraban hombres, mujeres y niños, incluyendo grupos de entrenamiento como el Go Team, con Oscar García a la cabeza. En total, fueron cerca de un centenar de involucrados.
“La idea es reclamar colectoras donde no las hay, concientizar en general a la sociedad –expresó Ludueña a El Diario-. Necesitamos que nos contemplen y nos tengan en cuenta en las políticas públicas de infraestructura y seguridad vial”.
El joven agregó: “No somos invisibles, somos muchos. Nos estamos organizando para más adelante presentar proyectos en la Municipalidad y el Concejo Deliberante. Es el comienzo de un camino bastante largo, y viendo la convocatoria es un buen comienzo”.
A su lado, Gonzalo, ciclista aficionado, comentó que “hay cosas sencillas que se pueden empezar a hacer, como concientizar a los automovilistas, los carteles tampoco no son algo tan complejo. Pedimos bicisendas para poder circular, pero por lo que vemos no hay ninguna intención de hacer nada por eso”.
El hombre añadió que en Pilar “muchos entrenan, pero la bicicleta se usa para salir a comprar el pan, los pibes salen a jugar en bicicleta... Yo pedaleo con mi hijo, no lo puedo dejar solo porque no tiene dónde ir a jugar sin peligro. Recorremos mi barrio y los barrios linderos, pero no me animo a dejarlo solo”. Sobre esto, afirmó que “en algún momento del recorrido, paseando o entrenando, siempre te encontrás una ruta y la tenés que cruzar. Es muy peligroso”.





