Desde el mediodía de ayer, el colectivo de la línea 511 dejó de entrar al barrio Peruzzotti y los pasajeros deben caminar hasta 15 cuadras para llegar a sus casas.
Esta situación se repitió por, al menos, una media docena de veces desde que la calle O’Higgins está en obra, a mediados del año pasado. Pero a diferencia de las veces anteriores, ahora fue el Municipio, a través de la Subsecretaría de Tránsito y Transporte que ordenó que los colectivos no ingresen al vecindario.
“Es por el arreglo del bache que está en O’Higgins y Cristóbal Colón y además porque los vecinos del camino alternativo que se trazó para el colectivo no quieren que pasen por la puerta de sus casas, señalando que le rompen las calles y han tomado medidas extremas, como barricadas y hasta apedrear las unidades”, explicó la titular del área, Claudia Guerrero.
La funcionaria aseguró que incluso hubo un pasajero menor de edad que fue alcanzado por una piedra “que rompió el vidrio del colectivo y lo lastimó”.
En tanto, los vecinos se enteraron de la decisión cuando los chóferes frenaban en la intersección de la ruta 28 y O’Higgins y les decían: “Llego hasta acá, porque no entramos más”.
Una de las usuarias sorprendidas fue Zulema, que contó a El Diario: “A las 10 salí de casa y tomé el colectivo adentro del barrio, fui a Pilar, hice trámites y cuando volví a las 13 y llegamos a la entrada, el chofer nos avisó”, contó y reclamó: “Tengo una úlcera en una de mis piernas y no puedo caminar mucho, la entrada donde me deja el colectivo está a 15 cuadras de mi casa y le dije al chofer por qué no ponían un cartel avisando y me dijo ‘no tengo tiempo para ir casa por casa a decirles, me dijeron que no entre y yo no entro’. No sé cómo vamos a hacer ahora”.




