Un hombre de 93 años murió de un infarto tras recibir una llamada de delincuentes que le dijeron que tenían secuestrado a su hijo y que debía pagar rescate si quería volver a verlo.
En tanto, una vecina que tuvo un llamado calcado, entregó todos sus ahorros y una vez que los ladrones se llevaron el dinero, pudo contactarse con su hijo, que nunca había sido secuestrado.
A esos hechos, en las últimas semanas se les sumaron otros que no pagaron rescate, porque se contactaron primero con sus familiares e incluso algunos estuvieron más de 20 minutos al teléfono con los malvivientes.
La víctima fatal fue identificada como Osmar Laplaca, quien según las fuentes policiales, atendió el teléfono cerca de las 18 del domingo 14 de octubre, en su departamento ubicado en una de las torres del complejo Bianea.
Allegados a la víctima contaron a El Diario que la entrega de dinero no se concretó porque tras colgar, el hijo que los delincuentes decían tener en cautiverio llegó a la vivienda de su padre y lo encontró en estado de shock y lo llevó al hospital Juan Cirilo Sanguinetti, donde falleció minutos más tarde.
Fuentes policiales confirmaron que recibieron un llamado desde el nosocomio céntrico, sobre una persona fallecida y una vez que los policías arribaron hospital su hijo contó que el jubilado tenía problemas cardíacos.
El deceso se produjo mientras esperaba que le realizaran unas placas y a pesar de que los médicos le realizaron maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP), no pudieron salvarle la vida.
Pero el hombre, que murió de la angustia que le provocó el llamado, fue el desenlace fatal de múltiples secuestros virtuales que se dieron en el distrito, sobre todo en el centro de la ciudad cabecera.
Teléfono
Otra víctima de los secuestros virtuales fue una mujer que, en la madrugada del lunes, entregó todos sus ahorros, después de atender un llamado que le advertía sobre el secuestro de su hijo.
Sin dudarlo la mujer, dominada por el miedo, hizo caso al pedido de los ladrones: juntó los ahorros que tenía guardados y siguió las directivas de los malvivientes.
Salió, dejó el dinero en un canasto de basura y dejó que los delincuentes se lo llevaran, para luego ir hasta la casa de su hijo para asegurarse de que “lo hubieran liberado”, pero allí confirmó que había sido víctima de un secuestro virtual, ya que él, dormía.
Según los lectores de El Diario, fueron decenas de llamados los que se dieron e incluso, algunos de los receptores de las extorsiones telefónicas, pudieron constatar que sus familiares estaban bien y así terminar con la comunicación.
No es casual que en la mayoría de los casos las víctimas son adultos mayores, al menos cinco fueron en el centro pilarense, hubo dos casos más en el que los falsos secuestradores mantuvieron charlas de más de 20 minutos con las potenciales víctimas, que lograron tranquilizarse y cortar la comunicación.
Pero ese no es el único llamado falso que hacen para intentar engañar a la gente y poder robarles, también se dieron llamados en el que se les advertía a quienes atendían que el gobierno había cambiado todos los billetes y sacado de circulación los viejos.
“Va a pasar a buscarlo un amigo que trabaja en el banco”, asegura del otro lado de la línea alguien que en la mayoría de los casos cuenta con el nombre de algún familiar o amigo de la víctima, hasta incluso la envuelve en la charla y le arranca alguno de esos nombres, por lo que se recomienda estar muy atentos.
Prevención
Cómo evitar ser víctima
1. No brinde dato alguno o información a la persona que lo está llamando, mucho menos sobre
familiares que estuvieran ausentes en ese momento.
2. Esté atento ya que, generalmente, estas personas se hacen pasar por policías, inspectores municipales o médicos.
3. Corte la llamada, tenga presente que en caso de accidentes la Policía informa personalmente.
4. Contáctese con el familiar que no está en la casa y que supuestamente está “secuestrado”.
5. “Mantenga la calma y comuníquese rápidamente al 911 o con la comisaría de su jurisdicción”.
6. No agende en los teléfonos celulares números con las palabras, “casa”, “mami”, “papi”, “amor”, etc. Ponga nombres y evitará problemas en caso de que extravíe o le roben el celular.
Alerta
Testimonios
CAROLINA GIL. “Nosotros también sufrimos un llamado de ese tipo el viernes 28 de septiembre. Pero como estábamos todos en casa y cometí el error de decir ‘papi estas bien’ y quisieron engancharme por ahí. Me dijeron ‘sí soy yo vení que me robaron todo’. Le pregunté ¿Dónde estás? Y me dijeron ‘acá en la esquina de casa’. Mi viejo a las 4 de la mañana ya duerme, era imposible, entonces más calma me di cuenta que no era la voz. Pero nos llevamos un susto terrible”.
SILVIO ARIEL VILLAVERDE. “Te llaman y te dicen su familiar tuvo un accidente y te preguntan quién falta en la casa ahí te nublan la mente y ya está, caíste”.
PAOLA ABOYO. “A mí también me llamaron un domingo a la madrugada éste mes”.
LUIS UZIEL. “En casa también llamaron, intentaron sacar da-tos y como no pudieron cortaron”.
VANESA MAULÉN. “Hace dos semanas atrás me llamaron 2.30 de la mañana. Una llamada rara porque no entendía bien que me decían, quisieron hacerse pasar por mí hijo. Pero como mi hijo tiene 13 años y no sale, estaba en mi casa y les corté”.
CLAUDIA QUIROGA. “A mi trabajo llamaron, la señora ya me había contado, un día atiendo y dicen ser de la comisaría que hubo un accidente de esa familia y me dijeron el apellido, como no les seguí la charla, se dieron cuenta y cortaron”.
Alejandra Fittipaldi. “A mí me pasó y solo me tomaron la denuncia, llamé a Telefónica y me cambiaron el número en 3 horas, pero es una experiencia horrible”.
CRISTINA EVER JOHN. “A mí me dijo, ‘hola abuela estoy acá y me siento mal’, yo le seguí la corriente. Entonces me dijo, abuela ‘estas persona me pegaron y estoy acá tirado y me pide plata’. Como yo tengo nietos chicos, las más grande de todas tiene 9 años, le corté”.