Boletas con cifras exorbitantes, servicios que dejan muchos qué desear y –para colmo- una odisea que se desata a la hora de realizar un reclamo. Todo es parte del duro camino de ser consumidor.
En Pilar, los vecinos hacen oír sus quejas. O, al menos, lo intentan, muchas veces en forma infructuosa: largas colas, mesas de entradas que “filtran” consultas, interminables esperas telefónicas… Todo ello forma parte del panorama, acentuado cuando se presentan inconvenientes con los servicios de luz o gas.
Solo basta recorrer cada día las oficinas locales de Edenor y Naturgy (ex GasBan) para comprobar cómo el usuario es introducido en un laberinto del que no siempre sabrá salir.
Cortes de luz y reclamos por los montos son sin dudas las mayores preocupaciones de los usuarios de Edenor. Si bien en los últimos años la concesionaria ha ido desarrollando su plataforma digital, la atención telefónica y personal suele ser motivo de quejas para los usuarios.
Elena, vecina del barrio Agustoni, expresó que “cuando reclamo por teléfono no suelen darme respuestas, por eso me tengo que acercar hasta las oficinas. Yo tuve un problema con el medidor, que se rompió, y no vinieron cuando llamé por teléfono. Me dijeron que iban a pasar a revisar y no lo hicieron”.
A su lado, Mariana recordó que “yo llegué a llamar 6 veces y me pasó lo mismo que a ella. No me dieron bola, no hicieron caso a ninguno de los reclamos que hice. Cuando venís a la oficina igual, te atienden de otra manera”.
Vecino del barrio Pellegrini, Juan comentó que “nosotros nos quedamos en el barrio seis veces sin luz en un lapso de un mes. Y lo que notamos que pasa es que si -por ejemplo- todo el barrio se queda sin servicio y distintos vecinos llaman, ya a la cuarta persona que llama por lo mismo directamente la atiende una máquina que le pasa el mismo número de reclamo”.
Enojados
No obstante, las empresas de luz y gas no son las únicas apuntadas: también entidades y otros prestatarios de servicios están en la “lista negra” de los consumidores.
Héctor Rivadeneira opinó que “cada vez te dan menos respuestas en todos los reclamos que hacés”. El vecino señaló como los más deficientes “al 147 de la Municipalidad, un desastre. Segundo Edenor e Internet”.
En su caso, Mauro Bellenttier apuntó contra la cooperativa Cosefa, de Fátima: “Te cansás de reclamar y te toman el pelo, porque saben que es cooperativa y no tenés otra opción para elegir otro prestador, ya que solo ellos llegan a la zona”.
La vecina Mónica Vattuone indicó que desde hace 6 meses “reclamo en Fibertel el corte continuo del servicio. Me atienden, mandan el service, anda 3 horas y chau, de vuelta se corta y en mi barrio no llega otra empresa”.
Érica Hahn recordó por su parte que “el año pasado di de baja el servicio de Internet de Telefónica por mudanza, y luego de 6 meses quise el mismo servicio en mi nueva casa alquilada, pero resultó que no habían generado la baja y me acumularon una deuda de más de $7.000, de la cual me enteré por querer otra vez ese servicio”.
La mujer agregó que “luego de varios reclamos por diferentes motivos con varios servicios, aprendí qué debo pedir y voy directo a la Defensoría del consumidor. Solucionan todo luego de unos trámites y hasta ahora siempre en beneficio del consumidor. Es algo burocrático pero muy efectivo. Esa deuda inexistente se condonó”.
Testimonios
Aldo Payalef. Para dar de baja DirecTV me tuvieron dos horas en línea con “aguarde y será atendido”.
Mónica Vattuone. Desde hace 6 meses reclamo en Fibertel el corte continuo del servicio, me atienden, mandan el service, anda 3 horas y chau, de vuelta se corta, y en mi barrio no llega otra empresa.
Erica Hahn. El año pasado di de baja el servicio de Internet de Telefónica por mudanza, y luego de 6 meses quise el mismo servicio en mi nueva casa alquilada y resultó que no habían generado la baja y me acumularon una deuda de más de $7.000.
Mauro Bellenttier. El internet de la Cooperativa Cosefa de Fátima-Manzanares es una estafa, te cobran por 3MB que es la velocidad más alta de su servicio (se quedó en la prehistoria) y te funciona 1 MB a 1,5 MB, te cansás de reclamar y te toman el pelo.