Bruno tiene 12 años y sufre parálisis cerebral. Hace unos años, buena parte de la comunidad de Presidente Derqui se movilizó y colaboró con una cruzada solidaria que le permitió viajar con su mamá a China para someterse a un tratamiento de células madre, lo que mejoró en forma notable su calidad de vida.
Bruno es electrodependiente, es decir que su vida depende de que su hogar cuente con energía eléctrica en forma permanente. Sin embargo, en los últimos días llegó una desagradable sorpresa: una deuda de $28.000 de luz que a su mamá Lorena Ramírez, docente, se le hace imposible afrontar.
La mujer le contó a El Diario que si bien en abril inició y completó todos los trámites para que se considere la condición de electrodependiente de su hijo y acceder a una tarifa gratuita, en Edenor le informaron que “no tienen registro” del pedido.
“Para nosotros es imposible pagar la factura, Bruno es electrodependiente, para comer necesita de la bomba de alimento, también necesita de energía eléctrica para el aspirador, el concentrador de oxígeno y el colchón anti escaras”, contó Lorena al periódico El Apogeo, medio que dio a conocer el caso.
Con la frialdad y la impunidad que suele manejarse la distribuidora de energía, esta semana una cuadrilla de Edenor se acercó a la vivienda de Bruno, ubicada en Honduras 1253 (entre Avenida Perón y Viamonte) para cortar el suministro por falta de pago. Lorena explicó la situación y por el momento, por decisión de los operarios de la cuadrilla, el corte está suspendido, aunque no existen garantías de que se deje sin efecto. En realidad, no es la primera vez que se repite la misma secuencia.
“Quisieron cortarme la luz por falta de pago, yo inicié los trámites correspondientes hace bastante, pero Edenor dice que no lo tiene en el registro. Mientras tanto, seguimos acumulando deuda”, lamentó la mamá de Bruno.




