La comunidad de Manzanares se sacudió ayer por la mañana con la muerte de Diego Guzmán, joven de 26 años cuyo auto chocó contra un colectivo. Apenas conocida la noticia, los lectores oriundos de esa zona reavivaron un pedido urgente: el de colocar reductores de velocidad en la Avenida Bartolomé Mitre.
Durante varios años, el camino que une la autopista Panamericana con el casco céntrico de Manzanares contó con varios reductores de velocidad –los conocidos popularmente como “lomos de burro”- especialmente en la zona más cercana a la autopista, hasta las vías del FFCC Urquiza. Sin embargo, con la repavimentación llevada a cabo en octubre último, el camino está alisado pero ya no cuenta con dichos reductores. Ideal para desarrollar altas velocidades.
Por eso, una vez conocido el accidente fatal los reclamos no se hicieron esperar, aunque también se pidieron otras medidas para mejorar la seguridad vial.
“¿Por qué habrán sacado los lomos de burro? Colectivos, autos y motos no respetan nada. Es una lástima lo que pasó, mis pésame a la familia”, expresó Marcelo González.
A su vez, Diego Melo remarcó que “no hay un solo control, es terrible a la velocidad que andan por este acceso. Había lomos de burro y los sacaron, los colectivos dentro del pueblo andan a 60km como si nada. Jamás hay controles”.
María Del Río aseguró que los conductores “siguen por Mitre como si estuvieran todavía en la autopista. Ya hubo otros choques. Urgente lomos de burro”.




