Luego de la aparición de más de un centenar de sábalos
muertos en el río Luján, la responsable de la asociación Patrimonio Natural, Graciela
Capodoglio, habló en FM Plaza y expresó su incertidumbre por el estado del río
calificando de "preocupante” el nivel de contaminación al cual está sometido.
Aunque prefirió no generalizar, apuntó a algunas empresas
del Parque Industrial como responsables de la mortandad de los peces y del
actual estado del Luján. En este sentido dijo que: "aunque tenemos claro que la
gran parte de las industrias del Parque cumplen con los requisitos, hay algunas
que no lo hacen” y agregó que "la manera en la cual el Parque vuelca sus
efluentes es una bomba de tiempo”.
Hoy por hoy, cada una de las empresas del Parque
Industrial cuenta con su propio plan de tratamiento de efluentes pero todos ellos
se vuelcan a través del mismo caño al río, entonces a través de él circula
tanto el agua limpia previamente tratada, como los efluentes no tratados que
son los que contaminan el agua.
Con respecto a la aparición de los peces muertos en esta
época Capodoglio, quien también está a cargo de la Reserva Natural de Pilar,
sostuvo que "siempre que aparecen peces muertos, es en fechas de feriados o
fines de semana largo porque las empresas aprovechan para deshacerse de los
residuos industriales cuando no hay controles”.
Más allá de la situación dramática que atraviesa el río,
lo cierto es que todavía hay vida y "eso es lo que más nos preocupa porque la
falta de consideración y de respeto para con el Planeta hace que un río que
todavía se puede salvar se contamine porque tiran efluentes inescrupulosamente”,
agregó la ambientalista.
Cabe destacar que las empresas que se encuentran dentro
del Parque son, en su gran mayoría, de grado 3, lo cual significa que por la
dimensión de producción y los elementos con los cuales trabajan, el control
queda supeditado a las autoridades provinciales, no a las municipales. De cualquier
manera, tal y como dio a entender Capodoglio, desde el Municipio "deberían
trabajar de oficio” para solucionar esta problemática que afecta al conjunto de
la comunidad.
Tanto la titular de Patrimonio Natural como vecinos de la
zona, expresaron que el olor que tiene muchas veces el río, así como su color,
no es normal. "Lo que sale del Parque es una cosa gelatinosa, con olor a ácido
y de distintos colores, a veces blancuzco, otras más rosado; el río no puede
tolerar esta situación mucho tiempo más”, cerró Capodoglio.
Lo
positivo
El tema del cuidado del medio ambiente preocupa a cada
vez más gente. Esto se deja entrever en la Reserva Natural de Pilar que cuando
comenzó, hace 14 años, contaba con solo dos personas y, en la actualidad, hay
más de 40 especialistas trabajando para proteger el área.
"Este cambio de número refleja un cambio de paradigma y
eso te da ánimos para seguir trabajando”, dijo Capodoglio.