por Fredi Llosa
La necesidad de un Plan Regulador en Pilar, demuestra la ausencia histórica de políticas de Estado en nuestro Partido. En consecuencia, aquel no es posible sin la formulación de un modelo de consenso que desemboque en un Plan Estratégico para Pilar.
Los pilarenses en general somos tan responsables como los gobiernos antecedentes y el actual mismo, de no haber logrado canalizar la actividad política hacia objetivos superiores que nos abarquen a todos en nuestro futuro inmediato y mediato, con un desarrollo organizado.
En este año electoral, cuando el interés de la comunidad está centrado en las elecciones legislativas de medio término, hay que encontrar la oportunidad para que candidatos y ciudadanos intercambiemos objetivos generales antes de plantear los caminos que cada uno proponga para llegar a esos fines convenidos.
Y esa oportunidad se abre en el proceso de elaboración del Nuevo Plan Regulador que el Municipio está desarrollando con el asesoramiento y apoyo técnico de la UBA. Aquí es cuando la comunidad de Pilar debe involucrarse y participar para que ese proyecto surja de sus reales deseos y no de un mero ejercicio de laboratorio. Debemos reclamar la información fidedigna, objetiva y actualizada de la realidad actual, para sustentar un trabajo coordinado entre los equipos municipales y universitarios con las propuestas de la población, de los técnicos, las instituciones, los colegios profesionales y los mismos representantes de las fuerzas políticas de Pilar.
Sólo con una amplia participación popular imaginando su futuro y la labor de los especialistas que imaginen una respuesta normativa eficaz, lograremos darle sustento a ese Proyecto Estratégico para Pilar 2030, fundamental para que en su diversidad de escala y composición social, entretejiendo la producción, el comercio, los servicios privados y dotación de servicios públicos, etc. aseguren un hábitat digno y sustentable, apto para la vida en comunidad.
Sólo si pensamos metas superadoras y de interés común, superaremos las múltiples grietas que nos anulan y nos mantienen en una mediocridad anómica y persistente.
Hoy se da una inmejorable oportunidad para nosotros, al punto de tener no sólo un protagonismo especial en lo político, sino un nuevo salto en su desarrollo que veremos con la multiplicación de las radicaciones industriales, educativas, comerciales, de vivienda, transporte, energía etc. que preanuncian un nuevo "Boom de Pilar”, de Nuestro Pilar.
Allí es donde debemos tenerlo ordenado y preparado a Pilar, con líneas de desarrollo previsibles y visibles, para no volver a la improvisación, la corrupción y nuevas frustraciones, desarrollando el SENTIDO de PERTENENCIA indispensable que nos demuestre que "Vivir en Pilar es Otra Vida”.
