Los vientos,
que alcanzaron ráfagas de hasta 130 km/h, y las fuertes lluvias provocaron el
desplome de árboles y postes, generando el colapso del servicio eléctrico. Según
informaron autoridades del Municipio, casi todo Pilar se quedó sin luz,
llegando a afectar a 100.000 usuarios.
Con el correr
de las horas, la cantidad de damnificados fue mermando y al momento se
contabilizan 12.500 hogares sin luz. El Director General de Defensa Civil y
Catastro, Enrique Pared, estima que recién en los próximos tres días se podrá
restablecer el servicio del 98% de los afectados.
Por su parte,
el Jefe de Gabinete, Juan Pablo
Martignone, dijo en diálogo con El Diario que: "ante el alerta meteorológico,
se estableció un Comité de Crisis con personal de Bomberos, Defensa Civil,
Servicios Públicos, Obras y Seguridad para determinar el protocolo a seguir
ante el temporal”
Así, se montaron
las guardias correspondientes en cada una de las centrales ante la inminente tormenta.
Una vez desatado el temporal, se desplegaron cuadrillas de trabajo en los
distintos barrios. En este sentido, los lugares más afectados fueron Pinazo, la
calle Chile y La Lonja – donde vivían las víctimas fatales -
"La tarea
prioritaria fue liberar las calles y levantar los árboles. Defensa Civil estuvo
trabajando hasta las tres de la mañana y lograron recoger todos los árboles y
ramas caídos hasta ese momento. A las 6.30 se retomaron las tareas, esta vez
poniendo el foco en el apuntalamiento de las torres de alta tensión”, señaló
Martignone.
Por otro lado,
personal de Hábitat y Desarrollo Humano está trabajando en las tareas de
asistencia social, para reconstruir las casas que sufrieron duramente los
embates del temporal. Como suele suceder, quienes se vieron más perjudicados
fueron los hogares más humildes.