Las inundaciones y anegamientos son problemas constantes que sufren los pilarenses luego de intensas lluvias. Para intentar solucionar esta problemática, desde la Secretaría de Servicios Públicos comenzaron a implementar una serie de acciones de ajuste y mantenimiento de la infraestructura pluvial existente.
En este sentido, el Ingeniero José Luis Montalvo, titular de la Dirección General de Hidráulica del Municipio, explicó que "la infraestructura que encontramos es escasa. Pero resulta fundamental su recuperación, o puesta a punto”
Una de las arterias más afectadas es la calle Caamaño, que es la vía de conexión entre la Ruta Panamericana y la Ruta Provincial Nº 25. Esta es, a su vez, una de las conexiones más utilizadas de manera diaria para desplazarse entre las localidades de Pilar, Villa Rosa, La Lonja y Zelaya.
"El problema principal radica en la etapa de captación. Los sumideros existentes no funcionan, se tapan con facilidad, y el agua de lluvia, en lugar de escurrir, se acumula en la calle provocando innumerables inconvenientes”, detalló Montalvo.
Los sumideros, o "bocas de tormenta”, son los que reciben el agua de lluvia que luego se traslada por los caños internos hacia las desembocaduras. Si estos sumideros no funcionan, o funcionan mal, el agua caída queda en la calle y la inunda.
Los trabajos en la zona comenzaron la semana pasada con el avance en una primera etapa piloto que incorporará ocho nuevos sumideros de alta eficiencia, que tienen como principal característica contar con mayor superficie de colección de agua, y un diseño más resistente al taponamiento.
Una vez concluidos estos trabajos, se harán las verificaciones hidráulicas pertinentes y luego, en una segunda etapa, se extenderán al resto del trazado de la calle Caamaño.
