"La vida tiene muchas escuelas y de distintas estirpes”, afirma Víctor Koprivsek y en su particular selección de establecimientos no formales de educación incluye a Aranjuez, el mítico boliche derquino que durante 15 años fue el punto indiscutido de encuentro de los jóvenes de la localidad. Los mismos que hoy, entrados en canas, se proponen homenajearlo con una noche para el recuerdo.
El próximo viernes 12 de agosto, es la fecha elegida por Koprivsek, escritor, periodista y referente cultural de la localidad, entre otros nostálgicos, para rememorar aquellos años gloriosos de la discoteca que funcionó entre 1980 y 1995.
La cita tendrá lugar en el salón de fiestas ubicado en la ruta 234 y España, a las 21.30, y tal como adelantaron, habrá espacio para homenajear a sus propietarios y a varios de los empleados de Aranjuez. Asimismo, se proyectarán fotos y videos de la época y sonará la música de aquellos años. "Habrá bola de espejos, lentos y reservados, pero aclaramos que no es boliche, es una cena con pizza libre, una noche de reencuentro”, explicó el organizador.
La reunión tendrá capacidad para 200 personas y pese a que aún restan más de 10 días para la fecha, sólo quedan disponibles 30 entradas. Los interesados en participar, pueden hacerlo sumándose a la página de Facebook "Yo fui a bailar a Aranjuez”.
De acuerdo a los testimonios que pudo recoger Koprivsek por parte de propietarios y empleados del boliche, en su apogeo, alrededor del año 1987, Aranjuez llegó a cortar 1.000 entradas por noche, un número exorbitante para un boliche de pueblo, como lo califican –con afecto- los propios derquinos.
Tan de pueblo era que los jóvenes, y sus padres, encontraban en él una suerte de lugar de protección. "No pude comprar cerveza hasta los 18 e iba desde los 15. Ojalá hoy hubiera un lugar donde protejan tanto a los chicos”, añora el periodista.
Época de oro
Fundado por Jorge Rosso y "Chiche” Tamburini, el boliche toma su nombre de un pueblo de España, a unos 50 kilómetros de Madrid, característico por la gran cantidad de arcadas en sus construcciones. Esa misma impronta se volcó al edificio que, pese a ser una propiedad alquilada, fue rediseñado prácticamente en su totalidad.
"El boliche fue puesto con una inversión importante, como los mejores de Capital, había una mueblería antes ahí e hicieron un diseño ‘de la ostia’, calificó Koprivsek, para agregar que "toda la semana esperábamos que llegue el sábado para ir al boliche del pueblo, si un sábado no ibas porque tu viejo no te dejaba, el lunes te querías matar. También había mucha gente que venía a ver a la familia para las fiestas, era imposible no ir a bailar a Aranjuez en la Navidad”.
A su vez, recordó que el lugar, por donde pasaron figuras de la talla de Sergio Denis o importantes humoristas, también tenía un interesante público femenino: "venían chicas de Hurlingham, Capital, Devoto, San Miguel, teníamos la chance de jugar de local en un boliche que nos dejaba re bien parados por la música y las instalaciones”.
Precisamente, en cuanto a la música, durante varios años estuvo bajo la responsabilidad de Koki Vega, que también será homenajeado el 12.
El auge de Aranjuez coincidió con una época gloriosa para la noche local, teniendo en cuenta que en Pilar brillaban por entonces los recordados Meditarráneo, Passport, Casapueblo y el único que sigue en pie, Cuernavaca.
"Fue un tiempo hermoso que este homenaje nos permite honrar con respeto”, concluyó el organizador.
Los interesados
Solo quedan 30 entradas disponibles para la fiesta del reencuentro. Los interesados pueden adquirirlas en la página de Facebook "Yo fui a bailar a Aranjuez”.