LA COLUMNA DEL PADRE SAYU:; La grandeza se mide por la solidaridad

3 de abril de 2016 - 00:00

 Lo siguiente es un hecho real informado por Guo Chunxi, el vicerrector de Daxu High School de la cuidad de  Xuzhou en la provincia de Jiangsu, China. Xie Xu es un joven de 18 años que nos muestra un acto de amor verdadero al ofrecerse como voluntario para ayudar a su compañero de escuela, Zhang Chi, quien sufre de una incapacidad física que le impide caminar por sí solo. Desde la habitación del estudiantado lo lleva todos los días a la escuela cargado sobre su espalda, desde hace 3 años.

Zhang Chi mide 1,73 m. y pesa 75 kg.; él tiene una distrofia muscular genética-hereditaria, que causa que sus músculos se debiliten poco a poco hasta ser cada vez más difícil moverse. Pueden comprobar esta historia en medios sociales: (www.youtube.com/watch?v=OQftTVoAREc).
También lo lleva al laboratorio y a las distintas aulas de formación, pasea consigo durante los recreos y lo retira del comedor luego de su almuerzo diario. Algunas veces van incluso a la cafetería y, como si fuera poco, lava su ropa. Esta historia tiene conmovida a toda China ya que de esta manera el joven ha logrado tomar cada una de las clases de su calendario escolar, lo que sin la ayuda de Xu sería imposible.
La relación de este par empezó siendo solo de compañeros, pero ahora aseguran ser los mejores amigos, ya que pasan mucho tiempo juntos. Es innegable que un acto así significa mucho para cada uno de ellos. Ambos son estudiosos y responsables; no han faltado ni un solo día a clases.
Guo sostiene que este gesto de solidaridad inspira a los demás estudiantes y, por haberse difundido luego a través de las redes sociales, ahora también a otras miles de personas. Ellos expresaron que quieren estudiar el teatro educacional.
Gestos como este y otros centenares que haya, en muchos lugares y formas, son una manera de decir que somos civilizados. Porque si uno trabaja meramente para recibir una recompensa monetaria, no hay nada extraordinario. En la época de caverna, sin la civilización, también se luchaba para los víveres. Todos los seres vivientes se  esfuerzan para conseguir su comida.
El excelso de una persona no se mide por la riqueza ni recurso económico, sino por su solidaridad con los necesitados de la sociedad. Porque donde hay caridad y solidaridad, ahí se ve la grandeza.
La Biblia nos dice que cuatro amigos de fe llevaron un paralítico a Jesús para ser curado. (Marcos 2, 1-11).
Haz un acto de solidaridad como Xei Xu. 

FM. Plaza 92,1
Pueden escuchar los micros del padre Sayu, “Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1. Correo: [email protected] 


 
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