Parroquia colmada en la ordenación de nuevo sacerdote pilarense

Jerónimo Martínez fue ordenado en una celebración presidida por el obispo Laxague. El flamante cura tiene 25 años y trabajará en la iglesia Nuestra Señora del Pilar. 

20 de marzo de 2016 - 00:00
Vestida de fiesta, como hace rato no estaba. Y atestada de fieles que no quisieron perderse un sábado histórico, la parroquia Nuestra Señora del Pilar fue el escenario ayer de la ordenación sacerdotal del joven pilarense Jerónimo Martínez. Y la celebración revolucionó a la comunidad de la parroquia del centro de Pilar y de toda la diócesis Zárate-Campana.
En su exterior, el histórico templo lucía adornado con diferentes elementos en los que predominaron los colores amarillo, blanco y azul. Y adentro, la gente colmó absolutamente todos los lugares disponibles con el objetivo de disfrutar del momento y hacerle sentir su cariño al nuevo sacerdote, integrante de una conocida familia de la ciudad, que desarrollará su tarea pastoral en el ámbito de la parroquia pilarense.
El oficio religioso fue encabezado por el obispo Pedro María Laxague y concelebrado por más de 20 sacerdotes llegados desde diferentes lugares de la de la extensa geografía diocesana. Entre ellos estaba el párroco local, Jorge Ritacco, y los dos otros dos curas pilarenses que trabajan en el ámbito de Zárate-Campana: Hugo Lovatto y Hugo Acuña. También participó el intendente Nicolás Ducoté.
A las 11.38, y luego de que sus colegas le impusieran las manos, Laxague ordenó como presbítero a Martínez y el anuncio de esta buena nueva determinó dos minutos ininterrumpidos de aplausos. Los vítores nacieron dentro de la iglesia y rápidamente se prolongaron al atrio y a la parte lateral de la parroquia, lugares adonde fueron dispuestas sendas pantallas gigantes.
Ya a esta altura de la ceremonia (duró cerca de 1.30 horas), la emoción desbordaba a Oscar y Amanda, los padres de Jerónimo, quienes siguieron la misa desde la primera fila de bancos junto a sus otros dos hijos y el resto de la familia.
“Es una tremenda emoción. Es el día más feliz de mi vida y lo estoy viviendo con mucha paz. Es la obra de Dios”, le dijo el flamante sacerdote a El Diario, mientras saludaba a amigos y fieles en el altar. En medio de las lágrimas y los abrazos, Jerónimo confirmó que trabajará junto a Ritacco en la parroquia Nuestra Señora del Pilar: “es muy cómico pero es lo que Dios dispone y lo que quiere. La idea es estar a full con el padre Jorge”.
“¿Qué me impulsó a ser sacerdote? El amor de Jesús. Fue muy importante la familia, mis viejos y el ejemplo de muchos sacerdotes, También el Papa Francisco ayudó mucho en la vocación, por como marca la pastoral”, cerró Jerónimo, antes de entregarse definitivamente a recibir el cariño de una comunidad que vivió un sábado de fiesta, con almuerzo a la canasta inclusive (sobre la calle Belgrano, que estuvo cortada) y diversas manifestaciones de alegría.
Martínez tiene 25 años y cursó primaria y secundaria en el Instituto Madre del Divino Pastor, a cuyas hermanas agradeció por “el permanente acompañamiento” y participó de grupos misioneros y de jóvenes donde encontró la vocación al sacerdocio. En 2009 ingresó al seminario San Pedro y San Pablo de la diócesis Zárate Campana, donde formalizó la formación para el sacerdocio.  



Primera misa
Este domingo, el padre Jerónimo brindará sus primeras misas. A las 10.30 lo hará en la parroquia Nuestra Señora de las Gracias (barrio Peruzzotti) y desde las 19 encabezará el oficio vespertino en la parroquia Nuestra Señora del Pilar.



 

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