Película estrenada en 2011, cuenta la historia real de un caso policial que conmovió a la sociedad australiana en 1999: la desaparición de Rachel Barber, una hermosa adolescente de 15 años que salió en busca de un trabajo prometido y nunca más regresó a casa, presagiando el peor escenario posible. En medio, como disparador de los hechos, la historia de Caroline, joven con pasado de acoso escolar, atosigada por su figura y sus desequilibrios mentales, interpretada por Ruth Bradley de manera magistral, papel que le valió premios internacionales.




