Marcharon por una mujer policía que se suicidó

La familia responsabiliza a sus superiores por falta de contención laboral. Desde la fuerza, les respondieron que se reemplazó a la titular de la Comisaría de la Mujer.

6 de febrero de 2016 - 00:00
Con una marcha pacífica por el centro pilarense, familiares y amigos de Magalí Navarro, la joven mujer policía que se quitó la vida la semana pasada, se concentraron para pedir la remoción de la titular de la Comisaría de la Mujer, Alicia Ramírez. 
Es que la familia de Navarro acusa a la comisario de haber desoído los pedidos de la chica de no ser trasladada, lo que entienden como detonante de la trágica decisión que terminó adoptando.
La marcha comenzó poco antes del mediodía, en el centro de la ciudad, encabezada por el padre de la chica, Eduardo Navarro, junto a  otros familiares, amigos y conocidos de la mujer policía fallecida.
Fueron aproximadamente unas cuarenta personas que en caravana salieron desde la plaza 12 de Octubre –Rivadavia e Yrigoyen– usando como estandarte copias de la página 8, de la edición del jueves 28 de enero de 2016 de El Diario, donde se daba cuenta del hecho.
El grupo de personas caminó, tranquila y pacíficamente, por la vereda de la calle Rivadavia, cruzó Pedro Lagrave y cincuenta metros más adelante, se detuvo para que que los manifestantes bajaran al medio de la calle a dar a conocer su reclamo.
Hasta allí llegó el comisario inspector Jorge Aguilar, titular de Jefatura Distrital Pilar, quien dialogó con el padre de Magalí, al que invitó a ingresar a esa sede policial, para tomar contacto con autoridades superiores de esa repartición. 
Inmediatamente y reuniéndose de frente a esa sede policial, el grupo de personas comenzó a hacer sonar sus palmas por más de diez minutos. 
Luego, acompañado por un familiar, Eduardo Navarro ingresó a la comisaría donde había prestado servicios su hija, regresando luego de media hora.
En la dependencia fue recibido por autoridades policiales, encabezadas por la comisario general Mabel Rojas.
“Le manifesté que mi hija no  estaba contenida, no tenía apoyo psicológico y no fue escuchada oportunamente, especialmente por la titular de ésta dependencia, la Comisario Ramírez. Esa persona no podía estar al frente de una comisaría”, relató Navarro. A la vez, señaló que le informaron que la oficial ya había sido removida del cargo.
En cuanto a su hija Magalí, Eduardo recordó que “fue una luchadora, trabajadora, que desde niña quería ser policía. Era una gran madre, gran amiga y una gran hija”.
La joven, de 25 años y madre de un bebé de 18 meses, de disparó en la cabeza con su arma reglamentaria en su casa del barrio derquino de Monterrey Sur. 
Navarro parecía tener todo decidido. Cuarenta minutos antes de dispararse con su propia arma, entró a su perfil de Facebook y dirigiéndose a su pequeño hijo, escribió: “Perdón mi bebé de mami… perdón… mamá siempre te va a amar!... perdón por ser tan débil”.
La oficial de policía desempeñaba sus tareas en la Comisaría de la Mujer ubicada en el centro de Pilar, pero en las últimas semanas había sido “comisionada” para cumplir funciones en el Comando de Prevención Comunitaria (CPC) del vecino partido de Escobar. 
 
25  
años tenía Magalí Navarro, madre de un bebé de un año y medio.
 
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