Familiares y amigos de Magalí Navarro, mujer policía que se suicidó días atrás, marcharon hoy hacia la Comisaría de la Mujer para pedir la remoción de su titular, Alicia Ramírez. Según ellos, la fallecida no fue escuchada al momento de hacer diversos pedidos que fueron desatendidos y la habrían llevado a tomar esta fatal decisión.
Alrededor de 40 personas se concentraron en la esquina de Rivadavia e Hipólito Yrigoyen, para luego caminar las dos cuadras que separan a la plaza de la comisaría inaugurada a mediados del año pasado.
Allí, el padre de Magalí, Eduardo Navarro, se reunió con la comisario mayor Mabel Rojas, una de las máximas autoridades provinciales, quien llegó especialmente a Pilar para dialogar sobre el caso.
Tragedia
El hecho sucedió el último 26 de enero, cuando Magalí, de 25 años, se disparó con su arma reglamentaria. La oficial desempeñaba sus tareas en la Comisaría de la Mujer y hacía adicionales en el SAP, pero en las últimas semanas había sido trasladada al Comando de Prevención Comunitaria (CPC) del vecino partido de Escobar.
Los familiares explicaron luego de su muerte que la joven atravesaba problemas económicos, que por las horas extras apenas dormía tres horas por día y que su nuevo destino hacía que el dinero le alcanzara aún menos. Además, casi no podía ver a su hijo, de 1 año y 8 meses. A pesar de que pidió que no la trasladaran, no pudo impedirlo.
Eduardo Navarro, el padre de Magalí, expresó a Código Plaza (FM Plaza 92.1) que “en la institución tiene que haber atención psicológica. Ver, cuando se traslada a una persona, en qué situación psicológica y económica está”.
El hombre recordó que a su hija “la trasladaron a Escobar por pedido del Ministerio de Seguridad, le pidió a Alicia Ramírez que no lo hicieran y esta señora no la escuchó. Mi hija ya había tenido un episodio, había tomado pastillas cuando quedó embarazada porque el padre no se hacía cargo del bebé. Estuvo internada en una clínica psiquiátrica y le dieron el alta”.
Navarro pidió que se cambie a las autoridades “si no están preparadas para trabajar con personas. Ramírez dice que no dependía de ella, pero pudo haber hecho algo. Se hace abuso de poder, si alguien está en la Comisaría de la Mujer debería tener sensibilidad”.