En reclamo de una deuda global que supera los $3.200 millones, el conflicto de las farmacias con PAMI continúa, por lo que siguen sin atender la obra social de jubilados y pensionados.
"Todo sigue igual, e incluso, el paro es cada vez más fuerte en el interior del país. Hay mucho enojo con el presidente del PAMI (Carlos Regazzoni) por sus últimos dichos, que prácticamente nos hizo responsables a nosotros”, declaró a El Diario Fabián Oroño, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Pilar.
El profesional afirmó que la situación "es insostenible, debido a que la mitad de las farmacias de Pilar actualmente tienen sus cuentas congeladas”.
Desde las 0 horas del miércoles, FEFARA junto a otras tres organizaciones que nuclean colegios de farmacéuticos y farmacias de todo el país -la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), la Federación Argentina de Cámaras de Farmacia (FACAF) y la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales de la República Argentina- determinaron no vender medicamentos con los descuentos a los afiliados de PAMI.
Con respecto al trato diario, desde su farmacia de Del Viso Oroño indicó que "los pacientes saben cómo es la situación, a ellos el PAMI les fue recortando cada vez más cosas”. Y adelantó que se vendrá una discusión cuando venza el actual convenio, el 31 de diciembre próximo: "Quieren bajar aún más el presupuesto”, indicó respecto a las autoridades de la obra social.
Mientras tanto, en las últimas horas, Regazzoni está manteniendo reuniones con los laboratorios para intentar buscar una salida al conflicto, al tiempo que se negocian las condiciones de cobertura de medicamentos para 2017.
TESTIMONIO
"Sin los medicamento me voy a morir”
Jacinta Román (71) es una de los miles de jubilados, de Pilar damnificados por el conflicto entre el PAMI y las farmacias. Con una jubilación que ronda los 5.000 pesos, Jacinta ahora debe preocuparse no sólo por poder comer sino también por pagar los medicamentos que necesita para vivir.
Ayer por la mañana, asistió a una de las oficinas del PAMI, ubicada en Pedro Lagrave al 500, para que le den una lista con los medicamentos autorizados y se encontró con la mala noticia de que sólo le habían aprobado cuatro de todos los que necesita. Ante esta situación, elevó una queja pero una empleada de la obra social le comunicó que "eso era lo único que le autorizaban los altos directivos de la entidad, ya que el gobierno no está pagando”.
Diabética, con problemas de presión y coronarios, Jacinta es una enfermera que vive sola y no tiene quien pueda colaborar con ella ya que no tiene familia ni nadie a quien recurrir. Ahora, Jacinta debe esperar a que el lunes próximo su médico de cabecera le autorice los medicamentos faltantes. Siente que su reclamo no es escucha por nadie: "No sé qué hacer, sin esos remedios, me voy a morir”, cerró sollozando.