A dos
meses del accidente que casi le cuesta la vida, cuando un arco de fútbol cayó
golpeándolo en la cabeza, Tomás Escalante continúa su recuperación, mientras en
paralelo avanza la causa, complicando a los dueños del predio en el que el
menor de 15 años trabajaba como alcanzapelotas.
El
hecho se produjo el 24 de septiembre en el complejo deportivo Iguanas, ubicado
en el kilómetro 47 de Panamericana. En diálogo con El Diario, Walter Escalante, papá de Tomás, expresó que la causa
"está avanzando, aunque ellos nunca se arrimaron a hablar con nosotros. Me
dijeron que el dueño quería hablar conmigo, pero yo me preocupé por la salud de
mi hijo”.
En este
sentido, el joven está tomando medicamentos y continúa su larga recuperación,
para la cual necesita tener colocado un caso prácticamente las 24 horas. "A
veces pierde la memoria, del accidente no se acuerda nada”, dijo su papá.
Incluso tiene una lesión en la rodilla como secuela, que surgió últimamente.
"La
atención en el hospital es muy buena –aseguró-, siempre los médicos y el
director estuvieron muy atentos y le hicieron todos los estudios, análisis,
tomografías, eso nos deja tranquilos”.
Testigos
Mientras
tanto, los chicos que trabajaban junto a Tomás están aportado sus testimonios.
El adolescente, vecino de Del Viso, iba al lugar desde hacía siete meses. Según
su padre, junto a los otros menores "a las 8 comenzaban a acomodar los arcos,
colocarles las redes. Después, cuando empezaban los partidos -cerca de las 10-
algunos se iban y otros se quedaban como alcanzapelotas. A los que mandaban a
sus casas no les pagaban, y los que se quedaban todo el día recibían 300 pesos”.
Sobre
esto, el arco que cayó en su cabeza es de los más pesados, según demostraron
las pericias: "Los chicos confirmaron que los llevaban entre seis o siete, por
su peso, pero en ese momento eran cuatro”.
A su
vez, hizo una grave acusación: según él, luego del accidente el arco habría
sido corrido adrede para poner en su lugar otro más liviano, "por eso pedimos
la orden de allanamiento con el abogado, para que se hagan las pericias. El
golpe no coincidía con el peso del arco que le dejaron al lado…”.
La nota completa, este jueves en El Diario Regional.