Pronto, los vecinos de Pilar podrán apreciar el viejo y
querido Monumento a los Bomberos voluntarios con una imagen renovada. Es que Alejandro
Maass comenzó la intervención de la estructura emplazada en la calle Tucumán en
su intersección con Chacabuco. La obra del Gato estará finalizada en los próximos días, cuando
mejore el clima, y se suma a los trabajos del artista local que ya pueden apreciarse en
los murales que realizó en la Casa de la Cultura, la Municipalidad de Pilar y
la calle Uruguay, entre otros.
El monumento había sido intervenido hace años, pero ya lucía
el desgaste propio del paso del tiempo y varias firmas con aerosoles. Su
construcción fue encargada y financiada por el Rotary Club Pilar a mediados de
la década de 1960. El encargado de idear el proyecto fue Fredy Llosa, que por
entonces daba sus primeros pasos en la carrera de arquitectura. Para esto
trabajó junto con Guillermina Burcheri. Sin embargo, el presupuesto no alcanzó
y nunca se llegó a concretar la idea original: una gran espiral que remataba en
una escultura.
Se dice que al momento de la construcción, los miembros del
Rotary dejaron en su interior una cápsula del tiempo con mensajes que serían
develados en el 2000. Hace 16 años buscaron el cilindro y no lo encontraron. Al
día de hoy, esos mensajes siguen allí, en algún punto del monumento esperando a
ser leídos.