Enric Corbera se define como inconformista, buscador, estudioso, pensador, maestro y alumno a la vez. Su formación es diversa: ingeniero técnico industrial, naturópata, sofrólogo y psicólogo. Formado en Programación Neurolingüística e Hipnosis Ericksoniana, entre otras disciplinas, lleva más de 20 años estudiando diferentes obras y autores, con el objetivo de unificar el conocimiento disperso y complejo y hacerlo accesible a todo el mundo.
A partir de este cúmulo de perspectivas tan distintas, Enric promueve una visión holística del bienestar donde nuestros pensamientos, emociones y creencias influyen en nuestro cuerpo y en consecuencia en nuestro entorno.
En este sentido, Enric Corbera ha desarrollado el método de la Bioneuroemoción y posteriormente funda su propio instituto, donde imparte su formación junto a un prestigioso equipo académico.
Existe una estrecha relación entre lo físico, emocional, mental y espiritual, por ello, desde la Bioneuroemoción se propone una visión unificada de la vida en todas sus manifestaciones. En ella, el ser humano y sus problemáticas deben estudiarse y comprenderse como una relación inseparable entre el cuerpo, la mente y las emociones.
El viernes último Corbera brindó una conferencia ante un auditorio de casi 1.000 personas. La conferencia, titulada "Yo y mis padres” resaltó que los referentes paternos son muy determinantes en nuestra vida y su presencia o ausencia es un factor trascendental. Los siguientes, fueron algunos de los temas tratados en la charla.
• Cómo vives la relación con tus padres, ¿desde el victimismo ("Sufro porque no estás conmigo”, "Tengo que hacerlo, son mis padres”) o desde la libertad? En el auténtico amor no hay apego.
• La gente suele pensar que no hay nada más doloroso que sentirnos abandonados por alguien a quien queremos.
No es así: lo más destructivo es amar a alguien que no nos ama.
• Libera a tus padres: deja de querer que tus padres te quieran como a ti te gustaría que te quisieran.
• Solemos proyectar nuestras necesidades, nuestros miedos y nuestras inseguridades. Debemos ser educadores para la libertad emocional de nuestros hijos.