En una decena de años de trabajo, los integrantes de la Asociación Patrimonio Natural (APN) han logrado establecer a la Reserva Natural como un espacio privilegiado a pocos kilómetros del centro de Pilar. Valorado tanto por los ambientalistas como por los vecinos, que aprecian la labor de quienes trabajan a diario para mantener y mejorar el lugar.
Y para arrancar el 2016 de la mejor manera, los integrantes de la APN recibieron en las últimas horas una noticia que los conmocionó: la entidad recibió el primer premio en el concurso de Desarrollo Urbano e Inclusión Social del Banco de Desarrollo de América Latina, en el que compitieron 137 proyectos llegados desde Brasil, Panamá, Perú y Chile, entre otros lugares de Latinoamérica.
En septiembre de 2015, la Asociación (que gestiona la Reserva desde hace 12 años) y RiberaBA presentaron un proyecto para desarrollar parte de la infraestructura necesaria en el área protegida local. Se tituló “Usina para la formación e interpretación ambiental del valle de inundación del río Luján - Reserva Natural del Pilar“ y hace pocos días se supo que la iniciativa ganó el primer premio del certamen.
En el proyecto se planifican las mejoras edilicias para que la Reserva pueda cumplir su rol en la conservación, teniendo como eje la educación ambiental en la cuenca del río Luján.
“El proyecto no solo logra los objetivos planteados de recuperar, preservar y potenciar la Reserva Natural con un simple y fuerte trazado, sino que eleva la propuesta a otro nivel: ofrece al público percibir y aprender del comportamiento de la naturaleza y con esto contribuir al entendimiento colectivo de que la supervivencia del hombre depende de ella”, destacaron desde la APN.
Desde la Asociación subrayaron que “la fuerza del proyecto está en la sutileza de la intervención, que a su vez propone una respuesta alternativa a presiones industriales, económicas y productivas con atención prioritaria a la condición ambiental; el espacio natural es privilegiado por encima de lo construido”. Además, el proyecto plantea la posibilidad de una relación distinta con el sistema ecológico y apunta hacia un cambio de paradigma en el desarrollo urbano.
Según trascendió, el jurado premió la iniciativa pilarense debido “a la relevancia actual de la problemática que plantea el proyecto en términos de la relación del urbanismo con el medio ambiente”. Y resaltó que “numerosos problemas ambientales son causados por la urbanización, que suele tener un efecto destructor sobre el medio ambiente y sobre todo el agua”.
El Concurso de Desarrollo Urbano e Inclusión Social tiene como objetivo premiar y apoyar proyectos en ciudades latinoamericanas que buscan mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, promuevan el mejoramiento de las funciones urbanas con mayor eficiencia, prevean consideraciones para el crecimiento demográfico urbano y sean responsables ante las necesidades ambientales y las condiciones de riesgo. Todo ello a través de la concepción y el diseño de proyectos innovadores, relevantes, justificados y realizables.
En las próximas etapas, la Asociación Patrimonio Natural y RiberaBA presentarán la solicitud de cooperación económica y técnica para cristalizar el proyecto presentado.