Cualquier vecino de Pilar que haya salido a la calle –sobre todo en colectoras o rutas- se habrá cruzado con varios de los muchos caballos que están siendo llevados hacia Luján, como parte de la Peregrinación Gaucha que cada año se realiza en esa ciudad.
Por iniciativa de proteccionistas del distrito, y con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los equinos y observar más de cerca el accionar de sus dueños, en Pilar se instaló un puesto de control para todos los participantes que pasan por el distrito.
La Peregrinación Gaucha es un evento tradicionalista que este año cumple las 71 ediciones, recibiendo a jinetes y caballos desde todo el país. No obstante, en los últimos años diversas asociaciones proteccionistas objetaron el estado en el que llegan algunos caballos, e incluso los más críticos piden la prohibición.
En Pilar, y ante el pedido de un grupo de vecinos, el HCD –a través de un proyecto del bloque de Sebastián Pérez- aprobó el mes pasado la instalación de un corredor definido por el cual transiten caballos y carros que participan de la peregrinación, conformando una parada obligatoria.
Así, a los participantes se les pide la documentación necesaria que acredite la propiedad del caballo, así como certificados que indican que no tienen anemia equina. En dicha posta hay personal indicado –policía, zoonosis, agentes de tránsito- junto a los voluntarios, proteccionistas y ONG.
Control
“La idea es controlar que vayan y vuelvan los caballos sanos y en perfectas condiciones”, explicó a El Diario Andrea Gaiad, una de las impulsoras de la medida. “Los que viven más lejos quieren llegar rápido a sus casas, por eso exigen a los animales hasta el extremo. Acá los detenemos para que el caballo se hidrate y descanse”.
La mujer agregó que “lo más importante es que los animales y sus dueños lleguen bien, además de prevenir accidentes de tránsito”. Gran cantidad de jinetes pasarán por Pilar durante seis días, muchos de ellos integrantes de centros tradicionalistas de la región y desde ciudades como Tigre o Benavídez. El estado de caballos y carros suele variar.
Gaiad afirmó que la predisposición “es buena, no hemos tenido incidentes y la gente comprende cuando no tiene papeles o notamos que el caballo está agotado y debe parar unas horas. En la zona oeste es mucho peor”.
“Nosotros preferiríamos que no existiera la Peregrinación Gaucha –comentó-, pero sabemos que prohibir no es lo ideal. Pero en lugar de no hacer nada y quejarnos, decidimos ponernos a trabajar. Por suerte fuimos escuchados”.
“No hemos tenido incidentes, la gente comprende cuando no tiene papeles o notamos que el caballo está agotado y debe parar unas horas”.
ANDREA GAIAD.