Un docente publicó en el Facebook. Dice: -Para los que piensan que ser maestro no es una profesión digna, como ser ingeniero, doctor, abogado, etc. Me preguntaron en la calle: ¿Qué profesión estudió? Le contesté: educación; esa persona, mirándome con extraña expresión en su rostro, se rió y dijo en voz baja: Qué profesión tan fácil, se la pasan jugando con niños.
Con mi cara bien en alto le dije con firmeza: Sí. ¡Soy Educador! No trabajo en empresas, pero sí en un espacio donde promuevo conocimientos en niños y jóvenes. NO discrimino, porque doy amor a todos por igual... NO soy jefe pero tu hijo me ve como un líder y soy su modelo a seguir. NO soy psicólogo, pero puedo hacer que TU hijo crea en sí mismo. NO soy doctor, pero puedo diagnosticar carencias en estos jóvenes... NO tengo horario de trabajo, pues mientras TÚ ves televisión y duermes, algunos estamos planificando para que tu hijo tenga el mejor aprendizaje. NO soy arquitecto para construir edificios, pero sí construyo sueños y valores. NO juego con los niños, participo en la construcción de su aprendizaje. NO juego con plastilina, moldeo sueños.
Que vivan los Maestros. Porque para ser profesionales, pasaron por las manos de uno de mis colegas...!! Lucha por nuestra Profesión y demuestra con Dignidad que somos Excelentes Profesionales y que para llegar a ser ingeniero, abogado, médico, entre otras profesiones, necesito de un MAESTRO!
Resumo lo que dijo el Papa FRANSISCO el 05/10/2014. En la escuela no solo aprenden contenido, sino costumbres y valores. Yo amo la escuela: como alumno, como estudiante y como maestro. Porque es sinónimo de apertura a la realidad.
Los maestros son los primeros que deben permanecer abiertos a la realidad y a aprender porque si un maestro no está abierto a aprender, no es un buen maestro, y ni siquiera es. Los muchachos lo perciben, tienen olfato, y son atraídos por profesores que tienen un pensamiento.
La familia y la escuela ¡jamás van contrapuestas! Son complementarias, y es importante que colaboren, en el respeto recíproco. Las familias de los chicos de una clase pueden hacer mucho colaborando juntas entre ellas y con los maestros.
Un proverbio africano que dice: Para educar a un hijo se necesita a todo un pueblo.
Jesús, Maestro de los maestros, bendice a todos nuestros docentes. Gracias y muy feliz día, estimados y queridos docentes.
Pueden escuchar los micros del padre Sayu, “Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1. Correo: [email protected]