A través de la risa y con narices de payados, un grupo de jóvenes voluntarios de Pilar hace exactamente dos años atraviesa la solemnidad de las salas de internación para curar a su manera y, sobre todo, sanar el alma. Así, convierten una sala de espera en una fiesta, en un parque de diversiones o en una selva. Lo hacen en el Hospital Materno Infantil Hugo C. Meisner de Presidente Derqui y en el Hospital Municipal Pediátrico Federico Falcón de Del Viso.
Este aniversario se cumple en el marco de la reciente aprobación de la ley que establece la incorporación de los payamédicos en los hospitales públicos de la Provincia de Buenos Aires. Pilar es pionero en la materia ya que hace dos años que esta actividad se desarrolla en los hospitales municipales.
El director de la maternidad, Mario Gorosito, destacó que “está probado que la actividad mejora la percepción que se tiene sobre uno mismo y la situación que se está atravesando y permite liberar endorfinas. Es la risa como remedio infalible. Los jóvenes participantes en nuestra maternidad tienen sus propias actividades. Lo hacen de forma voluntaria y con el deseo de entregar por el otro a partir de lo que cada uno sabe”.
Aunque los chicos que se encuentran internados en la Maternidad Meisner son neonatos, las autoridades tienen presente que además allí hay padres y hermanos, muchas veces con angustia esperando un diagnóstico o un resultado, y que cambia rotundamente su ánimo contagiarse de la risa y el cariño que les demuestran estos payasos, mitad médicos, psicólogos o psiquiatras; mitad actores, psicodramatistas o clowns.
Los payamédicos creen que además del tratamiento con medicamentos y médicos que se dedican a tratar enfermedades, la salud de las personas también se puede producir desde lo que el paciente tiene sano y saludable.
Lo hacen bajo el fundamento de que la internación hospitalaria es más difícil de sobrellevar para los niños. Esta situación puede ser distinta. Para eso se preparan y capacitan porque no se trata de representar una obra de teatro ni de llamar la atención de quien observa pasivamente desde su cama de internación. Sus intervenciones son terapéuticas y fundamentalmente, además de hacer reír, crean conexiones con lo sano y lo positivo de la vida.
Decreto
El 19 de agosto Scioli firmó el decreto para que todos los centros asistenciales provinciales y municipales de pediatría cuenten con payamédicos. La tarea será rentada.