Los desalojos en terrenos tomados del barrio San Alejo que desencadenaron la última semana una serie de piquetes en Panamericana, volvieron a poner de relieve el déficit habitacional que existe en Pilar. El tema, que no se agota en las ocupaciones ilegales, alcanza también a la demanda de alquileres, siempre por encima de la oferta de inmuebles.
La tarea más difícil la tienen las familias con uno o más hijos cuya búsqueda se orienta a unidades de tres o más ambientes.
“Hay mucha oferta de unidades chicas de uno o dos ambientes, pero muy poco para una familia tipo”, explica Virginia Attili de Attili&Bisso para agregar que “casas casi no hay, muchos de los que tenían una casa en Pilar la subdividieron para hacer varias unidades”.
Por su parte, Horacio Martínez de B&M sumó: “no abundan los departamentos ni las casas de 3 y 4 ambientes, y los que son Premium tienen valores a los que a la mayoría se le dificulta acceder”.
“Los alquileres de 3 o más ambientes, al ser tan difíciles de conseguir, los dueños pueden ajustarlos un poco más”, opinó Marcelo Pérez de inmobiliaria Burgueño.
Precisamente, a la poca oferta se le agrega el no menor escollo del precio. Los alquileres en unidades de tres ambientes arrancan en los 4.000 pesos más expensas que van desde los 800 a los 2.100, aproximadamente, dependiendo de la presencia o no de espacios comunes (conocidos como amenities) en el edificio. En un condominio, por el mismo concepto, pueden abonarse hasta 3.500 pesos.
En cuanto a las casas en barrios abiertos, éstas oscilan entre 6 y 8 mil pesos. En un emprendimiento cerrado los precios para una casa de tres habitaciones varían entre 8 y 12 mil pesos, más expensas tan variables como las características del desarrollo.




