El 50% de los que quieren alquilar no encuentra lo que busca

El mayor problema es para las familias que pretenden tres o más ambientes. Resignan ubicación y comodidad. De 1 y 2 ambientes hay más, pero no cubren la gran demanda.

23 de agosto de 2015 - 00:00

Los desalojos en terrenos tomados del barrio San Alejo que desencadenaron la última semana una serie de piquetes en Panamericana, volvieron a poner de relieve el déficit habitacional que existe en Pilar. El tema, que no se agota en las ocupaciones ilegales, alcanza también a la demanda de alquileres, siempre por encima de la oferta de inmuebles.
La tarea más difícil la tienen las familias con uno o más hijos cuya búsqueda se orienta a unidades de tres o más ambientes.
“Hay mucha oferta de unidades chicas de uno o dos ambientes, pero muy poco para una familia tipo”, explica Virginia Attili de Attili&Bisso para agregar que “casas casi no hay, muchos de los que tenían una casa en Pilar la subdividieron para hacer varias unidades”.
Por su parte, Horacio Martínez de B&M sumó: “no abundan los departamentos ni las casas de 3 y 4 ambientes, y los que son Premium tienen valores a los que a la mayoría se le dificulta acceder”.
“Los alquileres de 3 o más ambientes, al ser tan difíciles de conseguir, los dueños pueden ajustarlos un poco más”, opinó Marcelo Pérez de inmobiliaria Burgueño.
Precisamente, a la poca oferta se le agrega el no menor escollo del precio. Los alquileres en unidades de tres ambientes arrancan en los 4.000 pesos más expensas que van desde los 800 a los 2.100, aproximadamente, dependiendo de la presencia o no de espacios comunes (conocidos como amenities) en el edificio. En un condominio, por el mismo concepto, pueden abonarse hasta 3.500 pesos.
En cuanto a las casas en barrios abiertos, éstas oscilan entre 6 y 8 mil pesos. En un emprendimiento cerrado los precios para una casa de tres habitaciones varían entre 8 y 12 mil pesos, más expensas tan variables como las características del desarrollo.

Elegir y renunciar
Puestos a arriesgar cuanto porcentaje de la demanda no consigue satisfacer sus necesidades en Pilar, las inmobiliarias consultadas coincidieron en un rotundo 50%.
“La mitad no encuentra lo que busca y por épocas, el número puede llegar hasta el 80%”, aseguró Pérez.
A la hora de resignar pretensiones a fin de acomodarse a lo que el mercado y el bolsillo ofrecen, las opiniones se dividieron. Para Martínez: “se resigna ubicación, tal vez buscan viviendas en las periferias, que son más accesibles”. Para Attili, sin embargo, “prefieren resignar ambientes, vivir más ajustados, pero no la ubicación, por un tema de seguridad”.  En tanto que desde Burgueño, añadieron: “se prescinde de amenities o espacios como jardín”.

Solos y solas
Aunque están parados frente a un panorama más vasto y variado, quienes buscan uno o dos ambientes tampoco la tienen fácil. “Hay más disponibilidad pero sigue siendo superior la demanda, porque la mayoría busca eso”, afirmaron desde B&M.
Una vez más, los costos fijos aparecen como una amenaza, tanto que muchas de las operaciones que se cierran no llegan a concluir el contrato.
“Hay una pequeña recesión, muchos no pueden mantener el alquiler y la cuota del auto y eligen reubicarse con los padres, por ejemplo”, indicó Attili, en tanto que Pérez agregó: “hace dos meses atrás sobraban las propiedades, ahora se reactivó, como si mucha gente hubiera esperado que pasen las elecciones”.
En este universo, los alquileres rondan los 2.500 a 4.000 pesos, más expensas.

 

Entre $2.500 y $4.000
se paga mensualmente por un departamento de 1 o 2 ambientes.

Desde $4.000

cuesta en promedio un alquiler mensual de un departamento de 3 ambientes.

Hasta $3.500

pueden costar las expensas si el espacio cuenta con amenities.

De $6.000 a $8.000

cuesta el alquiler promedio de una casa de 3 ambientes en barrio abierto.

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