La interminable espera de los evacuados para poder volver a casa

El agua sigue bajando lentamente, pero aún persisten complicaciones en algunas zonas del distrito. Ayer quedaban más de 3.500 fuera de sus hogares. Siguen los piquetes y otros efectos colaterales.

15 de agosto de 2015 - 00:00

El agua sigue bajando pero con mucha lentitud en el barrio Río Luján pero el traslado del caudal afecta aún más a La Lomita y Agustoni. Esperan que en las próximas horas la fluidez del cauce sea mayor y que siga descendiendo.
Los evacuados siguen rondando los 3.500 entre los que se encuentran asistidos en centros de contención y los autoevacuados que se fueron a casas de familiares y amigos por su cuenta.
Los piquetes y reclamos colaterales de la crítica situación , comenzaron a aparecer con vecinos que fueron afectados por la crecida y otros a los que el agua no los alcanzó, pero recibieron la interrupción del servicio eléctrico.
Pero todo esto pasa en el barrio Río Luján, Los Grillos y Carabassa, en Agustoni y La Lomita, el agua siguió empeorando las cosas y el desagote del río arriba aumentó el nivel del caudal en la zona. Si bien bajó durante la tarde y el río se retiró unos 50 metros del barrio en el que invadió poco más de 500, en la madrugada había subido varios centímetros.
“Anoche, entre el frío y la llovizna el agua empezó a subir”, explicó Pablo, cuya casa está ubicada a pocos metros del lugar en el que el río se había estancado, pero vecinos alertados lo despertaron durante la madrugada para alertarlo sobre la crecida.
“Por suerte, empezó a bajar y fue solo un susto”, explicó el joven que en noviembre del año pasado tuvo su primera y por ahora única inundación.
La zona no solo recibe el agua del río, sino también del canal que costea la calle Santa Águeda, que contiene toda el agua que sale del centro de la ciudad cuando llueve y desagota en el mismísimo Luján.  

Ayuda
La ayuda oficial y la que realizan distintos partidos políticos y agrupaciones, se intensifica en los barrios afectados. Comedores y ollas populares que realizan los espacios se multiplican, muchos con buen tino prefieren no identificarse como espacio político para no seguir fomentando especulaciones electorales.
La demanda más pronunciada en la zona más complicada ayer, fue la vivienda, ya que como ocurrió el jueves último, muchas de las familias damnificadas decidieron no alojarse en centros de evacuados e instalarse en terrenos cercanos a los lugares donde sus casas son cubiertas por el agua.
La vuelta a casa, que si el tiempo ayuda aseguran que se dará dentro de cinco a siete días, parece ser aún más compleja que otras veces para muchos de los afectados y ya se prepara la limpieza y desinfección. Pero para muchos de ellos, la historia se repitió muy rápido, dos veces en apenas 10 días, y no quieren volver a vivirla.


El dato
Ayer por la tarde, vecinos del barrio Río Luján que aún tienen agua en sus casas, exigían que les repusieran el servicio eléctrico, ante la negativa de las autoridades por la peligrosidad que esto implica, los frentistas cortaron el acceso a manzanares durante más de seis horas.

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