Alejadas de la cabecera del distrito y los barrios más populosos, ciertas zonas de Pilar viven a diario el problema de un virtual aislamiento, dependiendo casi exclusivamente de los vaivenes del transporte público de pasajeros.
Uno de esos casos es el de Almirante Irízar, también conocido como Kilómetro 61, que se encuentra “en los fondos” del Parque Industrial, desde donde varios vecinos comentaron la situación que viven con el servicio de la línea 510, la única que va hasta el lugar.
“A veces hay esperas de dos o tres horas entre colectivos”, expresó una vecina, afirmando que son muchos los usuarios “que se toman el ramal que va al Parque Industrial, prefieren hacer eso aunque tengan que caminar más”.
Días atrás, El Diario dio cuenta de protestas de vecinos de varias zonas sobre las frecuencias de las unidades, en especial durante el horario escolar. Justamente los mayores inconvenientes se registraban en las localidades de Fátima y Manzanares.
Volviendo a Irízar, en la zona funciona desde hace unos años una sala de primeros auxilios a la que un médico asiste una vez por semana. En el resto, el lugar es atendido por enfermeras y cierra a las 14.
“Si te enfermás –decía una frentista de Irízar- no tenés colectivos que pasen seguido como para viajar hasta Pilar, y los remises cobran 100 pesos”. Los mismos frentistas señalaron que los domingos es “casi imposible conseguir un colectivo”.
En la tarde de ayer, desde la Dirección de Transporte le indicaron a El Diario que hasta el momento no habían llegado quejas formales de los vecinos, pero que a partir de la información se trabajaría en las próximas horas con el personal del área para constatar lo señalado por los vecinos.
Cabe destacar que hace dos semanas asumió en el área de Transporte Silvio Rodríguez, en reemplazo del fallecido Carlos Chanteiro. Ante una serie de reclamos por incumplimiento de horarios de los colectivos, el funcionario prometió profundizar los controles.





