La asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), reunida esta semana en Pilar, concluirá hoy con un documento final cuyo contenido se dará a conocer públicamente.
En las últimas jornadas, en tanto, el grupo reflexionó sobre la figura y la tarea pastoral de monseñor Enrique Angelelli, por cuyo asesinato durante la última dictadura militar en La Rioja fue condenado a prisión perpetua el represor Luciano Benjamín Menéndez.
El centenar de obispos -presidido por el titular del Episcopado, monseñor José María Arancedo hizo “memoria de la dimensión pastoral” de Angelelli como “obispo que entregó su vida”, según informó la oficina de prensa de la CEA.
Para ello escucharon una disertación del padre Luis Liberti, de la Congregación del Verbo Divino, quien indagó en la vida del obispo muerto en 1976, habló sobre cómo “puso en práctica el Concilio Vaticano II” e insistió en el trabajo comunitario que realizó como obispo.
“A veces tenemos la imagen de él como muy solo y no es así. Él trabaja con los sacerdotes, la vida consagrada y laical, pone en marcha el Concilio especialmente en un sentido comunitario, es una marcha eclesial, es un caminar de la Iglesia que se va convirtiendo y en ese proceso, como pastor, es él quien lleva adelante esta tarea”, comentó Liberti.




