Colapsó el tránsito: 25 minutos para recorrer 10 cuadras

El corte del paso a nivel de la calle Venancio Castro (exruta 28) tomó de sorpresa a los automovilistas. Para cruzar las vías del San Martín hubo importantes demoras. Algunos cambiaron el camino.

23 de abril de 2015 - 00:00

El paso a nivel de la calle Venancio Castro (exruta 28) estará cerrado hasta el miércoles 29 por reparaciones y ya el primer día generó un caos de tránsito que nunca antes había vivido el centro pilarense.
Es que los inadvertidos conductores que se encontraron con el impedimento de pasar por allí, tomaron todos la misma decisión, ir hacia Tomás Márquez y cruzar por el paso a nivel de la calle Maipú.
Si bien era la opción más cercana, la otra era volver y retomar por la calle Zeballos (extránsito pesado) y cruzar las dos vías, pero pocos tomaron ese camino y el tránsito fue una locura.
“Salí del centro hacia mi casa, en el barrio Buide, y demoré 27 minutos”, aseguró Sergio. De la misma manera, Matías contó: “Iba para Luján y cometí el error de intentar dar la vuelta por la estación y retomar por Fragata Argentina, perdí 40 minutos, entre el tráfico, la barrera y los semáforos”.
Comerciantes de la avenida Tomás Márquez aseguraron que “fue algo nunca visto” la cantidad de rodados que circularon entre las 16.30 y las 21.
Pero no solo fue Tomás Márquez, ya que desde las cinco esquinas, decenas de automovilistas tomaros por la calle Nazarre, que según contó Jorge, “la cola era interminable y se trababa tanto en Venancio Castro, como en la unión con Tomás Márquez”.
Marcelo, uno de las víctimas del embotellamiento de Nazarre, señaló: “Me fui por Martignone hasta Pelagio Luna y volví por San Martín a Pedro Lagrave y retomé por Zeballos, iba a Villa Verde. Pero así y todo no tardé menos de 30 minutos”.

Alivio
Ayer, ya con la experiencia del martes, muchos decidieron ir directamente por la calle Zeballos y continuar por Fragata Argentina hasta la ruta 25, mientras que los que ingresaron al barrio Buide lo hicieron por Bergantín Independencia.
El problema central, fue que no se dejó opción para pasar, como sí se dio en las veces anteriores que se cerró ese paso a nivel y se abrió temporalmente el de Bergantín República, pegado a la Escuela Media 8, Tratado del Pilar.
Y por eso todos los autos que recorren a diario ese paso, fueron hacia el de la calle Maipú, que por estar a metros de la estación , tiene más actividad, ya que sus barreras se cierran cada vez que pasa el tren y cuando la locomotora hace maniobras de cambio.
A esas demoras se sumó el semáforo de la calle Río Negro, que está en funcionamiento desde la apertura del Jardín de Infantes Malvinas Argentinas. Más el de la intersección de Maipú (exruta 25) y Fragata Argentina.
Todo confluyó en un coctel explosivo para el tránsito que tuvo el embotellamiento más grande de todos los tiempos sobre la avenida Tomás Márquez.
“Tuve tanta mala suerte, que llegué a casa y tuve que volver al centro de Pilar, tardé 25 minutos”, agregó Sergio.

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