La invasión “R” alerta a los pilarenses

En las últimas semanas recrudeció la aparición de ratas en distintos puntos del distrito. Se le suman las ardillas, que ya llegaron al centro. Quejas, dudas y preocupación vecinal.

20 de diciembre de 2015 - 00:00
A las ratas que recorren los cables del tendido eléctrico, teléfono y televisión, se sumaron las ardillas que ya llegaron a dos cuadras de la plaza 12 de Octubre y comenzaron a roer todo lo que encuentran a su paso.
La desvergonzada aparición de los roedores ante los ojos de los frentistas y algunos de los problemas que empiezan a causar, como los cortes de cables, preocupan a los vecinos que tienen dudas y temores de la simpática especie.
El Diario recogió relatos de distintos vecinos testigos de la “invasión R” que buscan respuestas y soluciones a una situación que los preocupa.
En la avenida Tomás Márquez y la calle Rivadavia en la zona de la peatonal, el avistaje de ratas no merma, a pesar de que desde la dirección de Zoonosis, hoy Protección de Animales, aseguraron haber llevado a cabo un plan de desratización.
“Si te quedás a la noche todavía se ven caminando por los cables”, señaló Pablo comerciante de Tomás Márquez. Mientras que en la peatonal cuando cae el sol, aparecen las ratas: “el jueves por la noche pasaba por la peatonal y el tamaño de una rata que caminaba por la fuente, era el de un gato”, señaló Juan.
En tanto, con la proliferación de basurales a cielo abierto en las calles o amontonamiento de basura, sumado a la falta de mantenimiento de las zanjas y altos pastizales en Del Viso, Villa Verde, Agustoni y Villa Astolfi, los vecinos aseguran que es cada vez más visible la presencia de ratas y piden intervención de las autoridades para frenar la expansión de las plagas.

Simpáticas 
Aunque resistidas, las ratas pasaron a ser un componente más del combo urbano, pero perdieron protagonismo ante la aparición de sus primas simpáticas y coquetas, las ardillas.
En los últimos meses los vecinos de los alrededores del centro Pilar hablaban de su presencia, pero de ya se las vio en el patio de viviendas ubicadas a dos cuadras de la plaza 12 de Octubre, donde frentistas aseguran que caminan por los cables y recorren sus casas.
 “Yo realmente no sé qué hacer por la falta de información que tengo, no sé si se meten en la casa, si transmiten enfermedades, de qué se alimentan, si debo llamar a Zoonosis”, alertó Nerina, una vecina del centro de Pilar que contó en FM Plaza (92.1Mhz) su experiencia al ver a los animalitos.
“Me habían contado unas vecinas, pero yo nunca las había visto, hasta el otro día mientras tomaba mates con mi marido en el patio y nos sorprendimos”, relató la vecina.
En 2011, desde el barrio Carabassa alertaban sobre la presencia de una plaga de ardillas que hasta entonces solo despertaban ternura. Pero se convirtieron en enemigos y comenzaron a invadir las copas de los árboles, a roer todo a su paso, destruyendo caños y cortando cables de luz, de teléfono y del servicio de televisión, pero también comiendo la comida de las mascotas y los huevos de las aves que habitan en el barrio.
Según ecologistas, se trata de ardillas de vientre rojo que llegan desde la zona de Luján, que fue el primero de los distritos invadidos. Según cuentan a raíz de vecinos de Jáuregui que llevaron varias especies y a través de su rápida reproducción y la falta de depredadores se multiplicaron sin freno y se trasladan por la vera del río Luján. 

Autoridades
La nueva dirección de Protección de Animales, nombre con el que Cambiemos denomina a la ex Zoonosis, no cuenta con autoridades ya que todavía no hubo nombramientos.

Depredador
Aunque ecologistas aseguran que las ardillas de vientre rojo que invadieron Pilar no tienen depredador natural en la zona, las comadrejas, cuya dieta es a base de roedores, también empezaron a verse y en la noche del jueves una de ellas cruzaba la avenida Tucumán hacia un baldío.
 
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