Murió luego de enfermarse en el viaje de egresados

Tenía 18 años y era alumno del Copello de Derqui. En Bariloche contrajo un virus que provendría de la comida. Le afectó los riñones. Reclamo de familiares. 
 

6 de noviembre de 2015 - 00:00

 Facundo Valdéz tenía 18 años, jugaba al básquet y le gustaba ir al gimnasio. Era un chico sano. No tenía muchas ganas de ir con sus compañeros al viaje de egresados a Bariloche. Es que en julio había perdido a su mamá que estaba embarazada de seis meses, y no se sentía con ánimo. Sin embargo, sus familiares lo convencieron para que vaya con sus compañeros de 6º año del Instituto Cardenal Copello. 

Partieron el 13 de octubre. Días antes de volver del viaje, comenzó a sentirse mal. El “Reliverán” que le proporcionó la empresa de viajes no mejoró su situación. Los vómitos y los dolores en el abdomen no cesaron, ni siquiera durante las 30 horas del viaje de vuelta.
Finalmente, Facundo falleció en la tarde del lunes pasado luego de pasar por distintos centros de salud. En principio, se sabe que contrajo un virus que fue dañando su salud, principalmente los riñones, hasta que un paro cardio-respiratorio, cuando ya estaba en coma inducido, apagó su vida.
Sus familiares aluden a que el virus pudo haber sido contraído en el hotel donde los chicos se alojaron. Los testimonios del resto de sus compañeros dicen que la comida era de muy mala calidad, prácticamente “incomible”.
En diálogo con El Diario, Daniela Valdéz, hermana mayor de Facundo, apuntó directamente contra UpGrade, la empresa que los chicos contrataron para el viaje. Estima que puede tratarse de un caso de “abandono de persona”. “No lo asistieron cuando él estuvo mal, tampoco lo hicieron durante el viaje de vuelta, donde mi hermano estuvo permanentemente con vómitos”, explicó Daniela. A su vez, contó que la empresa de asistencia médica Assist Card, en principio se desligó del tema y solo se presentó cuando el estado de salud de Facundo era grave. 
“Sus compañeros me dicen que todos los días les daban pollo que parecía estar crudo. Muchos chicos optaban por no comerlo. Los coordinadores no tenían más de 20 años, la empresa en ningún momento se hizo responsable de lo que le ocurría a mi hermano”, sostuvo Daniela.
A la vuelta del viaje, Facundo fue llevado a la Clínica Fátima (no querían ir al Hospital Sanguinetti donde había fallecido su mamá y donde la atención no había sido buena). Luego fue trasladado al hospital de Trauma de Malvinas, donde si bien lo recibieron, no lo internaron por no ser del distrito. De allí al nosocomio Dr. Erill de Escobar.
En todo ese trajín, Facundo no dejó de padecer fuertes dolores de estómago y espalda y era una y otra vez sometido a estudios. “Sufrió mucho”, graficó su hermana. Finalmente cuando el caso fue ganando en gravedad, aparecieron representantes de la empresa de turismo y Assist Card, quien fue la que finalmente consiguió que el chico fuera derivado al Hospital Finochietto, de Capital Federal.
Fue en este nosocomio donde la insuficiencia renal se hizo más notoria y debieron internarlo en terapia intensiva, ya con líquido en los pulmones y con peligro de que se fuera a la cabeza. El fin de semana pasado y pese a todo tipo de atenciones, su salud no mejoró y el lunes debieron colocarle respirador artificial. 
A esta altura se estima que podría haber sido afectado por el Síndrome Hemolítico Urémico (poco habitual para su edad) o el Síndrome Nefrótico. En definitiva, una infección aguda en los riñones. 
En tanto, la familia está convencida que hubo “abandono de persona” y estima que si la empresa se hubiese ocupado de la salud del chico, hoy Facundo estaría con vida. 

 “Cuando mi papá fue a retirar el certificado de defunción, había una orden de cremación
que nunca fue pedida”. 

DANIELA VALDÉZ.


El dato 
Entre 8 y 10 compañeros de Facundo también se sintieron mal durante el viaje. Aunque ninguno con la gravedad de la víctima. 
 

 

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