Todo el país está conmovido por la historia de Nicolás

La nota publicada por El Diario fue replicada por gran cantidad de medios nacionales. Los mensajes de apoyo se multiplican. “Vivimos situaciones desesperantes”, dijo ayer en radio.

3 de noviembre de 2015 - 00:00
La historia de Nicolás Migueiz ya es conocida por todo el país: luego de que El Diario difundiera en su edición del domingo la actividad que este pilarense de 34 años está llevando a cabo en las costas griegas, las repercusiones fueron inmediatas.
Apenas publicada la nota se disparó el interés de medios y público, conmovidos por el altruismo de este vecino de Zelaya radicado hace unos años en Barcelona, donde trabaja como guardavidas. En la mañana de ayer, el programa Guetap (FM Vórterix 92.1), conducido por Reynaldo Sietecase, logró hablar con el joven, quien afirmó que “la situación es desesperante”.
Precisamente, “desesperante” es la palabra más utilizada por Nicolás para describir lo que se está viviendo en las costas griegas, a las que a diario llegan cientos de personas que huyen de la guerra en Siria.
“Vine a Grecia a partir de las imágenes que empezaron a conocerse de nenes ahogados, nos propusieron al terminar la temporada venir aquí, a diferentes compañeros nos gustó la propuesta y aquí estamos”, explicó sobre su llegada al lugar.
Sobre la imagen que recorrió el mundo, en la que se lo ve rescatando a un niño muy pequeño, indicó: “Causó impacto pero es una de las imágenes más gratificantes, venimos de días viviendo situaciones muy desesperantes”. Y comentó que el trabajo “se hace más duro porque está haciendo mucho frío, hay lluvia y cada día se está complicando más. Vienen en embarcaciones muy precarias 40 o 50 personas. Otras embarcaciones tienen 200 personas. Vienen desde bebés hasta gente muy mayor, incluso hemos sacado a algunos en sillas de ruedas”.

Dificultades
En sus declaraciones radiales, el joven continuó expresando que “el motor inicial fue ver lo que estaba pasando. Quisimos ver si podíamos dar una mano, en un primer momento vinieron dos compañeros pero vieron que los voluntarios se quedaban a un costado de las barcas y la gente se aplastaba”. Además, “los chalecos salvavidas eran de muy mala calidad, se ahogaban a 100 o 50 metros de la costa. Por eso decidimos dar una mano”.
Nicolás asegura que “es desesperante lo que se ve, hace unos días vivimos un naufragio de casi 200 personas. Es desesperante, la guarda costera griega y nosotros intentamos rescatar a la mayor cantidad de gente que pudimos. Son imágenes y situaciones muy difíciles”.
Asimismo, comentó que en un principio “era muy gratificante, hacemos lo que nos gusta, pero cada vez se está complicando más y se está haciendo cada vez más difícil. Las condiciones meteorológicas se complican, está haciendo mucho frío y se están viviendo situaciones muy dramáticas”. Por lo que criticó que “todo el tiempo hay cadáveres, y eso se termina naturalizando”. 
 
“Es sorprendente lo que se generó. Pasan un montón de cosas en el mundo y uno trata
de estar donde puede”.
NICOLÁS MIGUEIZ.

TESTIMONIOS
Voces de apoyo
• ALICIA MACHADO: “Es un orgullo saber que un vecino nuestro valore tanto la vida, aún arriesgando la suya por el prójimo. Esas son cosas que deberían ser valoradas y mu-cho más destacadas, es in-valuable que existan jóvenes tan humanamente valiosos. Gracias Nicolás, sos admirable”.
• JOSÉ: “No hay ninguna palabra ni comentario para hacer respecto al tema, solo basta con mirar en la foto la carita de esa criatura que tendrá entre 2 y 3 años. Y la cara de terrible sacrificio de este muchacho... Gracias por dejarme emocionar y llorar como una criatura con solo ver la foto. Mientras nos arrancamos las cabezas entre amigos o familiares por ver si fulano o mengano tiene que ser presidente, este joven solo piensa en dejar su vida por otra vida. Mi mayor respeto a él y su familia”.
• ANA MARÍA CAMPO: “Querido amigo, te agradezco infinitamente tu solidaridad y me siento orgullosa de que seas argentino. Rezo por vos y le pido al Señor que te dé el doble de lo que estás dando. Te lo merecés. Un beso a tu mamá, que no sabrá qué hacer
con tanto orgullo y temor, para que nada te haga sufrir”.
• CYNTHIA: “Conozco a la familia Migueiz Montán, tuve la suerte de ser alumna de Lidia y no es de extrañarse que uno de sus hijos esté donde más se necesita, ayudando al otro. Es una familia siempre dispuesta a ayudar y a preocuparse por la cuestión social. Es un orgullo”.
 
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