El 1-0 sobre Tigre, en la anteúltima fecha del Torneo de Primera División A del fútbol argentino desató la fiesta Azul y Oro en todo Pilar. Y la plaza 12 de Octubre del centro cívico fue el epicentro de los hinchas de Boca Juniors.
Apenas se concretó el triunfo y el campeonato de los 30 equipos quedó en manos del Xeneize, las calles de la ciudad explotaron de los exultantes fanáticos.
El título local, tras 4 años, se vivió a pleno y el lugar de reunión terminó siendo la plaza céntrica.
Eufóricos, los hinchas realizaron la clásica vuelta olímpica alrededor de la 12 de Octubre y fueron en busca del mástil, colocando la bandera azul y amarilla en lo alto.
Las bombas de estruendo también se hicieron sentir entre los cánticos y bocinas que acompañaron la celebración xeneize.
Con Carlitos Tévez como ídolo máximo, los hinchas disfrutaron su regreso a la conquista nacional que no se les daba desde el 2011 con Julio Falcioni como técnico y todavía la magia vigente de Román Riquelme.
Con el Apache tomando la posta en el último tramo, el equipo encontró la jerarquía que necesitaba para volver a reinar en el torneo argentino.
El gol de Fabián Monzón y luego la derrota de Rosario Central, les daban tranquilidad en las matemáticas a los Xeneizes.
Y como dijo Carlitos: “todo volvió a la normalidad”. Por eso el Azul y Oro invadió Pilar.