Los vecinos del barrio Parada El Gallo exigen que la zona sea declarada en emergencia sanitaria a raíz de la contaminación del agua que sacan de sus pozos. A su vez exigen al Municipio que los provea de agua potable en botellones.
Las noticias buenas y malas llegaron en simultáneo a la zona del km. 11,500 de ruta 25 a Moreno. Es que tras siete años de reclamos lograron que un ente gubernamental confirmara sus denuncias y clausurara la planta de hidrocarburos Verasur.
Al mismo tiempo, los resultados de los análisis de tres muestras extraídas de pozos de agua de hogares distintos, trajeron la información de que no es apta para el consumo humano por el alto nivel de hidrocarburos.
Según contaron los vecinos, que afrontaron los costosos análisis en laboratorios del interior de la provincia -ante la desconfianza de que la empresa tenga vínculos en la zona- en una de las muestras buscaron plomo y en las otras dos hidrocarburos.
La primera fue negativa, pero en la segunda los niveles están muy por encima de lo apto para el consumo humano. Según el informe las muestras arrojan 16.000 microgramos por litro (16 mg/l) cuando lo permitido es menos de un tercio de esa cantidad.
Las 30 familias de la zona, no cuentan con red de agua potable y consumen agua de pozo. Los vecinos denominaron “gravísima”, con el acompañamiento de la ONG Naturaleza de Derechos aseguraron que “exigen a las autoridades provinciales y municipales a que se proceda urgentemente a declarar Parada el Gallo en emergencia sanitaria y se provea agua potable en bidones en los domicilios de todos los vecinos, bajo el apercibimiento de iniciar un medida cautelar ante la Justicia”.



