Por robos y vandalismo, deciden reforzar la seguridad en la iglesia

Se designó a personal fijo en la entrada del templo. Además se colocó una cámara y se instalará un domo. El último hecho había ocurrido hace menos de dos semanas.

16 de enero de 2015 - 00:00

Como una manera de proteger al templo de robos y ataques vandálicos, el Municipio decidió reforzar la seguridad en la iglesia Nuestra Señora del Pilar, servicio que comenzó a funcionar desde ayer y al que incluso se le agregarán más elementos.

Por lo pronto, para proteger al edificio a la distancia ya se ha colocado una cámara en la vereda de enfrente, que mira hacia la entrada principal, mientras que también se instalará un domo que gire 360º en la esquina, a la altura del Banco Provincia. Ambos dispositivos tendrán conexión con el Centro de Monitoreo.

Cabe recordar que en los alrededores ya funciona un domo: está instalado sobre la calle Rivadavia, en la entrada del edificio de Inspección General, pero ahora se buscará estar más cerca todavía de la parroquia, que sufrió su hecho de inseguridad más reciente hace menos de dos semanas (ver más adelante).

En la mañana de ayer, el intendente interino Federico Achával expresó a El Diario que “preocupados por lo que sucedió hace días, le indiqué a Juan Carlos Losada –secretario de Seguridad- que se reúna con el padre Jorge Ritacco (cura párroco), para que el Municipio se pusiera a disposición y los fieles se sientan protegidos cuando quieran ir a orar en cualquier momento del día”.

En esa reunión, confirmada por el sacerdote, se pidió que al menos entre las 12 y las 16 hubiese un refuerzo del patrullaje del SAP, ya que es el horario en el que menos gente hay en la zona, por lo que la parroquia es más vulnerable.

Sin embargo, directamente se decidió a dejar un efectivo fijo de Prevención Ciudadana, entre las 11 y las 18, de lunes a lunes. Por eso, desde ayer personal del área está vigilando la entrada. Además, próximamente serán dos personas, ya que se colocará otro en la entrada sobre la calle Belgrano, que da al patio y los salones traseros de la iglesia.

 

Vulnerable

La iglesia Nuestra Señora del Pilar fue declarada Monumento Histórico Nacional por ley 24.412, en diciembre de 1994. Hace unos diez años, el por entonces párroco José Ramón De la Villa decidió enrejar la entrada, debido a los constantes robos y actos vandálicos que sufría el lugar, medida que provocó polémica.

Si bien durante una época solo se podía entrar en horarios de misa, ya desde hace unos años el edificio mantiene sus puertas abiertas en todo momento. Solo se mantiene cerrada por un corto lapso de tiempo, durante las mañanas, mientras se realiza la limpieza del lugar.

El más reciente de los hechos vandálicos sufrido por el histórico edificio (que tiene más de 150 años de existencia) tuvo lugar el domingo 4 de este mes, cuando un grupo de desconocidos ingresó en la parroquia mientras permanecía cerrada con rejas y, tras un intento de robo, algunos de ellos defecaron en su interior.

Según confirmó en su momento Ritacco, los malvivientes saltaron las rejas e intentaron robar el sagrario del templo, pero al no poder concretar el ataque, defecaron dentro del lugar.

El episodio ocurrió entre las 12 y las 18, momento en que las rejas vuelven a ser abiertas a los fieles para la misa. Precisamente, en ese lapso de tiempo en el que se pidió reforzar, ya que en el edificio y la calle en general baja la cantidad de gente circulando.

 

“Queremos que los fieles se sientan protegidos cuando vayan a orar en cualquier momento del día”.  

FEDERICO ACHÁVAL.  

 

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De enero fue el último hecho vandálico, cuando desconocidos defecaron en el interior del edificio.

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