La recorrida que encaró Google desde el año pasado comenzó a ser accesible para todos: desde la noche del jueves, Argentina está incluida en Google Street View, con Pilar como una de las ciudades que puede “recorrerse” en forma virtual, como si se estuviera circulando por la calle.
Precisamente, la ciudad fue una de las primeras elegidas por la compañía norteamericana que hace 16 años revolucionó a la ya de por sí revolucionaria Internet: desde octubre y hasta mayo pudieron verse en todas las localidades a los autos equipados con cámaras en el techo.
Captación
En cuanto al aspecto técnico, cada uno de los autos lleva cámaras de 75 megapíxeles, con 15 lentes que fotografían en 360°, lásers que determinan las distancias de las imágenes, un disco rígido para su almacenamiento y una pequeña computadora que ejecuta el sistema. Dichas cámaras tienen un nivel de nitidez que asegura poder identificar tanto a las personas como a las placas de los automóviles, que fueron difuminadas antes de poner el servicio en línea.
Luego de la “selección y posicionamiento” de cada foto, con la información de los GPS de los autos se arma una especie de rompecabezas, identificando el lugar exacto de cada imagen, mientras se las “orienta” con sensores de movimiento que definen la distancia a la que se encuentra un objeto. Con esa información, se construye un modelo 3D para posicionar las imágenes.
Polémico
Como en cada ciudad del mundo en la que se aplicó el sistema, aquí también se disparó la polémica sobre la captación de imágenes de personas y vehículos, aunque se trate de un espacio público.
En este sentido, como pudo comprobar El Diario, no todos los rostros de los pilarenses fueron difuminados, ya que varias caras aparecen nítidas en la pantalla.
Calles, veredas, personas, animales, edificios y casas (las que están fuera de countries y barrios cerrados, claro está) de todo Pilar ya forman parte de Google Street View. En otras ciudades ha habido presentaciones ante esta supuesta intromisión. Para saber si la habrá por parte de algún vecino, será cuestión de esperar.




