En su edición del domingo último, El Diario reflejó la situación vivida por una gran cantidad de vecinos a los que las últimas boletas de la luz les depararon una sorpresa: la quita de un subsidio que el Estado venía aplicando desde 2009, lo que se tradujo en incrementos de hasta un 300 por ciento.
No obstante, desde que se conoció la medida (o su no aplicación, según cómo se lo mire) fue trascendiendo que, en esta oportunidad, el usuario no tendrá posibilidad de elevar algún tipo de reclamo para escaparle a los aumentos que en algunos casos fueron extremos.
“No se han hecho presentaciones de vecinos en la Defensoría del Pueblo por este tema, pero vamos a ponernos al tanto sobre lo que ocurrió en otros lugares”, indicó ayer el titular de la entidad, Orlando Bargaglio en declaraciones a El Diario.
Por su parte, una fuente ligada a la concesionaria del servicio explicó que “es como si en un supermercado existiera una promoción con una determinada tarjeta, supongamos que del 10 por ciento. Terminada la promoción hay que pagar el total de la compra, pero no por eso se puede decir que aumentó el precio de lo que compraste. En este caso es lo mismo, no es un aumento de la tarifa: desde el Estado se ha quitado un subsidio, la empresa no tiene absolutamente nada que ver”.
Incomunicados
Por ende, en este caso la tarifa no ha cambiado, sino que este año el Gobierno nacional no reimplantó un subsidio que venía aplicando desde hacía algunos meses, supuestamente los más fríos.
Así, se dejaron de aplicar especialmente entre junio y septiembre los cuadros tarifarios correspondientes al año 2009, tal como había sucedido desde esa fecha hasta el invierno pasado.
En tanto que en nuestro distrito, los efectos ya comenzaron a sentirse con la llegada de las boletas correspondientes al consumo del último bimestre, que presentan montos triplicados o cuadruplicados, en algunos casos, con respecto a bimestres anteriores.
Además, desde las distintas asociaciones que defienden a los consumidores se objetó que no se haya comunicado la decisión ni al usuario ni a las empresas.
“En realidad no tienen que comunicar nada a la empresa –reconoció la misma fuente-, en todo caso deben avisar si se reimplanta, entonces la empresa tiene que publicar un cuadro tarifario porque serían otros valores. Si vuelve, se publicará el nuevo cuadro”.
En tanto, desde la misma prestataria los voceros agregaron que “representantes de entidades defensoras de usuarios y consumidores explicaron que las empresas no tienen nada que ver”.
En tanto agregó que “de hacer algún reclamo, este debería realizarse al Ente Regulador o a la Secretaría de Energía”. Ayer, la gente que formaba las largas filas en la vereda de Edenor protestaba por el tema, aunque haya poco por hacer.
En cuanto al silencio oficial, Bargaglio no coincidió: “El Gobierno nacional debió haberlo comunicado para no tomar a la gente por sorpresa, pero es habitual: o no avisan, o lo avisan muy por lo bajo y después cuando llegan las facturas aparecen los problemas como los que estamos viendo en estos casos”.
El Ombudsman de Pilar añadió que “hay que seguir el tema de cerca, porque es un incremento fuerte para la gente, si quitaron un subsidio que era estacionario. Es difícil sacar algo que estaba desde 2009”.
El invierno está por terminar pero ha dejado un “recuerdo” en la factura, acompañando al incremento del gas (de hasta un 700%). Aunque, a diferencia de este último caso, no habrá demasiado margen para el reclamo.
300%
de variación con respecto a la última boleta han sufrido algunos vecinos de Pilar.
“El Gobierno debió haberlo comunicado, para no tomar a la gente por sorpresa, pero es habitual”.
ORLANDO BARGAGLIO.
