Matías Rossi parecía que se iba a volver desde La Pampa con otro buen resultado en el Turismo Nacional, sobre todo luego de conseguir un 2º puesto en la 3ª batería que lo ubicaba en los puestos de privilegio de la final de la Clase 3.
Pero la rotura de la caja del Citroën C4 del Boero Pro provocó que el líder del campeonato tuviera que partir la 8ª final de la temporada desde los boxes.
Esta situación le impidió sumar puntos, porque además de finalizar 28º tampoco restó kilos a los 75 que viene arrastrando por sus victorias; encima Facundo Chapur (Peugeot 308), su escolta en el torneo fue 3º, le descontó y está a 16 puntos (189 contra 173) cuando restan 4 fechas.
Cuando estaba para largar la final, Rossi abrió la puerta indicando que en su auto había un inconveniente. Era la caja. Por ello, ingresó a los boxes con el propósito de tratar de solucionarlo, cosa que no sería posible. De todos modos, afrontó la prueba desde el fondo.
“Se rompieron la primera y la segunda marcha. Intenté largar en la grilla en primera instancia, la probé antes pero no estaba en condiciones y no dudé en que sea largada demorada. Esas marchas se usan solamente en la largada porque la curva más lenta es de tercera”, afirmó el Misil.
Y concluyó: “Es una lástima lo que sucedió porque aún con kilos estábamos bien, para sumar fuerte. No se puede rescatar nada positivo, ni siquiera descargamos 30 kilos.” La prueba se la adjudicó Jonatan Castellano (Chevrolet Vectra), la primera en la categoría, y fue escoltado por Mauro Giallombardo (Ford Focus).
Despistado
Diego Azar no pudo plasmar en Potrero de los Funes lo bueno que había hecho el sábado en la clasificación (9º) del TRV6. En la 8ª fecha del torneo, primero, por un toque con Gustavo Micheloud se retrasó y luego un despiste en la 16ª vuelta determinó su abandono. El líder, Agustín Canapino, ganó en San Luis.
