En el barrio Toro de Presidente Derqui, en una vivienda muy humilde viven Cristina y Manuel Salto junto a sus 7 nietos, que quedaron a su cargo tras el fallecimiento de la mamá de los pequeños y por los que ahora emprendieron una ardua lucha para evitar que los nenes sean separados.
Es que para mantener la tenencia de los niños –seis nenas y un varón de tan solo seis meses de vida- los asistentes sociales del Estado les dieron plazo hasta el próximo mes de octubre para poner la casa en condiciones. De lo contrario, los niños deberán ser trasladados a diferentes hogares de tránsito.
Así las cosas, y enterados de la problemática, los voluntarios de la Creciendo en Pilar emprendieron una cruzada solidaria para evitar que los 7 hermanos sean separados y visitaron a la familia para comenzar a poner manos a la obra y encarar una serie de refacciones en la vivienda.
“Nos encontramos con una casa muy pequeña y con problemas estructurales: falta de espacio, goteras importantes y necesidades de todo tipo pero estamos tratando de hacer todo lo posible para que no separen a la familia”, detallaron desde Creciendo en Pilar.
Manos a la obra
Con ese panorama, los voluntarios de la fundación delinearon un plan de acción y pusieron en marcha la cruzada solidaria para ayudar a la familia Salto.
Con la colaboración de muchas manos, el pasado viernes 20 de junio lograron renovar todo el techo de la vivienda que se llovía y que estaba en pésimas condiciones, haciendo muy difícil la habitabilidad, en especial los días de lluvia.
Jonatan Galván, integrante de Creciendo en Pilar, lideró el trabajo durante todo el día. Antonio y Claudio, albañiles voluntarios, también sumaron su granito de arena para concretar la obra.
“Queremos agradecer a Maderera Aguilera, que donó todos los materiales para el techo, entre ellos, machimbres, tirantes, membrana y clavos. También agradecemos al concejal Alberto Zapata y al dirigente de la UOCRA José Sánchez”, destacaron desde Creciendo en Pilar.
Lo que viene
Tras la renovación del techo de la vivienda, Creciendo en Pilar ya está proyectando el revoque con cerecita en las paredes para impermeabilizarlas. A esas acciones, además ya le sumaron la entrega de seis camas con sus colchones y la ropa de cama correspondiente.
“Los abuelos quieren criar a sus nietos con todo el amor y cariño, pero necesitan cumplir con determinados requisitos de habitabilidad y comodidad. Por eso estamos tratando de hacer todo lo posible para que el Estado y sus burocracias y leyes inentendibles, no separe a estos hermanos, esa es nuestra misión”, señalaron desde la Fundación.
De todos modos, “esto recién empieza” resaltan desde Creciendo en Pilar. A la cruzada solidaria ya se sumaron para colaborar el grupo de Madres Catequistas del Instituto Verbo Divino y la Fundación del Hospital Austral.
“Con un poquito cada uno podremos hacer mucho por la calidad de vida de estos niños, pero por sobre todo lograremos que se críen juntos como su mamá quería y deseaba. Manuel y Cristina son nuestros héroes y no vamos a dejarlos solos en esta lucha», cerraron desde la Fundación.
4
meses tiene por delante la familia Salto para evitar que los chicos sean llevados a diferentes institutos.
El dato
Para colaborar: Visitar www.creciendoenpilar.org
Twitter: @FcreciendoPilar
