La tragedia del Río de la Plata golpeó de lleno a Pilar

Dos de las víctimas fatales y uno de los heridos son vecinos del distrito. Leandro Larriera y Fernando Lonigro fallecieron. Ignacio Llosa resultó herido.

29 de mayo de 2014 - 00:00

La caída de una avioneta que se dirigía a Uruguay, accidente ocurrido en las primeras horas de la tarde del martes, golpeó con fuerza a la sociedad de Pilar: dos de los fallecidos y uno de los heridos son vecinos del distrito.

Con el paso de las horas, se confirmó que no solo el piloto Leandro Larriera estaba domiciliado Pilar, sino que también vivía en el Partido otro de los fallecidos, además de unas de las personas que resultó herida: se trata de Fernando Lonigro e Ignacio Llosa, respectivamente.

Las informaciones más detalladas fueron las entregadas sobre el piloto: catalogado por todas las fuentes como “un experto”, Larriera tenía 43 años y vivía en el barrio cerrado Pilar Village, situado en la calle Chubut a la altura del kilómetro 50 de la Panamericana.

Aficionado a los deportes, ayer se supo que el piloto era además socio de Fénix, con el carné Nº522. Padre de cuatro hijos, era parte de una familia de pilotos y trabajaba desde hacía años para el empresario Federico Bonomi, propietario de la firma de indumentaria Kosiuko.

 

Cercanos

El otro fallecido pilarense es Fernando Lonigro, sub gerente general en la empresa turística TTS Viajes. Tenía 44 años, tres hijos, y vivía en el club de campo Ayres del Pilar, en Del Viso.

Durante algunos años, Lonigro (egresado en Ciencias Comerciales en la UCES) estuvo al frente de una agencia de marketing ubicada en el centro de Pilar. Ayer, desde TTS señalaron a El Diario que, si bien la agencia tiene una sucursal en un complejo de oficinal del kilómetro 50, el hombre desarrollaba su trabajo en la Ciudad de Buenos Aires.

El tercer pilarense afectado con la tragedia es Ignacio Llosa, de 41 años, residente en el barrio cerrado La Lomada. En su caso, solo sufrió algunos golpes por lo que se encuentra fuera de peligro. No obstante, las informaciones de ayer indicaban que el trabajo más arduo será en el aspecto psicológico, ya que aún se encontraba en estado de shock por lo que había sucedido.

 

Continúan los trabajos 

Personal de bomberos de Uruguay retiró ayer los dos cadáveres que aún permanecían en el fuselaje de la avioneta: se trata de los cuerpos que habían quedado en el asiento del piloto y del copiloto de la aeronave, que estaban aprisionados entre los asientos y el instrumental. Una vez extraídos, quedaron a disposición de la jueza de Carmelo, María Alexandra Facal, para que disponga las pericias forenses.

Mientras tanto, se trata de determinar las causas que ocasionaron la tragedia, originada al parecer por alguna falla de la avioneta. En tanto, que algunas hipótesis señalan que, quizás, al advertir el desperfecto el piloto se vio confundido por una zona de islotes, pensando que el agua en esa zona era más profunda de lo que creyó.

 

 

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