En pocos minutos, una vivienda del barrio Villa Buide de Pilar fue desvalijada por completo. Ocurrió en la mañana de ayer cuando su propietario fue a acompañar a su pareja a la estación de trenes.
Los delincuentes aprovecharon esos instantes de ausencia para entrar a la casa, luego de violentar la puerta principal. Tras revolver todas las dependencias y generar destrozos, se llevaron varios elementos de valor.
Indignado, la víctima aseguró que si bien llamó a la policía, un patrullero del recientemente creado Comando de Patrulla Comunitaria (CPC) llegó después de más de media hora.
Osvaldo, la víctima, tiene 44 años. Vive en la calle Maipú al 1900. Aún conmovido le contó a El Diario que pasadas las 6.30 de ayer salió para llevar a su novia hasta la estación.
“No tardé más de 20 minutos y cuando volví y bajé del auto me di cuenta que la puerta estaba semi caída; ahí pensé que había pasado algo”.
Al ingresar a la casa se confirmaron sus sospechas: “estaba todo revuelto, faltaba el LCD de 32 pulgadas recientemente comprado, un DVD con más de 100 CDs, ropa y calzados”.
A su vez, Osvaldo señaló que “lo peor es el daño que han hecho, rompiendo las puertas interiores, de los muebles. Quisieron arrancar otro televisor que estaba amurado en la pared y como no pudieron llevarlo, lo rompieron contra el piso”.
A su vez, indicó: “Yo no soy un hombre pudiente, vivo de mi trabajo y todo lo que me robaron fue comprado con mucho sacrificio”.
Más adelante, con impotencia manifestó: “Ese tan promocionado Comando de Patrulla es una vergüenza, todos mis vecinos llamaron al 911, inclusive yo también lo hice en varias oportunidades, pero el patrullero llegó más de media hora tarde”. Y agregó: “lo tuvimos que ir a buscar a dos cuadras porque andaba dando vueltas como perdido”. De hecho, uno de los uniformados dijo que demoraron en llegar porque no conocen la zona y no encontraban la dirección.
En tanto, los vecinos aprovecharon la presencia de El Diario para destacar que el barrio sufre una ola de inseguridad. “Son comunes los asaltos, los robos a toda hora, anteayer, a dos casas de acá, se llevaron dos motos, a otro vecino de la otra cuadra le robaron el auto, y la semana pasada la casa de un señor que fue a buscar a su hija al colegio y cuando volvió, lo habían desvalijado”, señaló otro frentista.
Al parecer, el tan promocionado patrullaje brilla por su ausencia y los frentistas conviven con la sensación de que cada día van de “mal en peor”.




