En la mañana de ayer, en el campus de la Universidad del Salvador (USAL), se llevó a cabo el IV Congreso Provincial y I Congreso Iberoamericano de Trastornos de Espectro Autista. Allí se presentó Pablo Verón, padre de Luciano, un joven que padece autismo cuya familia fue desalojada en noviembre pasado de una vivienda en el predio de la estación de trenes de Pilar, donde tenían permiso para permanecer.
“Cuando nos acercamos al lugar no nos dejaron entrar y empezaron a mandar patrullas policiales y me trajo malos recuerdos de cuando nos hicieron el desalojo aquella vez”, señaló Verón, minutos después de intentar presentarse ante los profesionales. El simposio tuvo por slogan “Calidad de vida para las personas con Trastornos del Espectro Autista y sus familias, un compromiso de todos”.
“Nos acercamos para que nos escuchen y que se enteren que seguimos en la misma situación. ¿Para qué sirve concientizar a la gente, hablar del autismo, si no se respetan los derechos de las personas con discapacidad y dejamos a un chico a la deriva en la calle?”, continuó el hombre, que insistió en pedir ayuda del Estado para que el tratamiento de Luciano no se interrumpa, lo que traería un retroceso en su evolución.
“Mi hijo no puede quedar en la calle para volver a autoagredirse y a pegarse como antes. No podemos volver a Corrientes (de donde son oriundos) porque necesita estar atendido acá en Buenos Aires”, indicó Verón en declaraciones a FM Plaza 92.1.
Según explicaron desde el Municipio, las autoridades del área de Discapacidad recibirán hoy a la familia de Luciano para ponerse al tanto de la situación.
Pese a la amplia política en materia de discapacidad que ejecuta el Municipio, en este caso en particular se ha mostrado totalmente contraria a prestar su ayuda para el caso de Luciano. Esa distancia, tal vez, comience a zanjarse hoy, con la reunión.

video