El adiós a un hombre comprometido con su ciudad

El médico y abogado Ernesto Tomás Petrocchi murió ayer. Tenía 80 años.
viernes, 7 de marzo de 2014 · 00:00

 Siempre fiel a sus ideas, aquellos que las compartían o no, le reconocen su eterno compromiso de siempre por el Pilar en el que vivió y formó su familia, junto a su compañera Fátima y sus cinco hijos. El martes pasado había sufrido un infarto y finalmente ayer, cerca de las 14 y a los 80 años de edad, falleció Tomás Ernesto Petrocchi, 

Fue militar, alcanzando el grado de capitán. También médico de esos que no preguntaban si el paciente contaba con dinero para pagar la consulta. Inquieto, más tarde se recibió de abogado, ejerciendo el patrocinio de los más humildes. 
Como no podía ser de otra manera, también se comprometió con las causas políticas. Seguidor de Frondizi, como parte del MID, integró el Frejuli que sembró la semilla de la vuelta de Perón a la presidencia.
En el año 1981 fue cofundador del Centro Soberanía Nacional, en franco desafío a la dictadura. Aquel grupo funcionaba en una vieja casona del centro de Pilar y por allí desfilaron los dirigentes del campo nacional y popular más destacados de entonces.
“Ernesto fue un incansable sostén de esa militancia por la vuelta de la democracia, apuntalando a los más jóvenes con su rica experiencia política”, señaló Tomás Pérez Bodria, quien por entonces se encontraba entre aquellos jóvenes militantes.
“Su consultorio médico, por entonces en la calle Independencia, estaba siempre lleno de pacientes que podían o no pagar por sus servicios. Siempre ávido en la búsqueda de nuevos horizontes, se recibió luego de abogado, ejerciendo ambas profesiones al mismo tiempo y con gran solvencia”, recordó Pérez Bodría en una emotiva carta de despedida que subió a su perfil de Facebook.
Actualmente se desempeñaba como director médico del Hogar Silvio Braschi de Pilar. En enero de 2012 fue homenajeado por el Municipio de Pilar al cumplirse 50 años del Hospital Sanguinetti el cual ayudó a fundar.
Petrocchi era además un amante de la historia y de nuestra identidad. Esto lo llevó a ser uno de los fundadores del Museo de Pilar. Es que ese tema estaba en su ADN, un familiar suyo, Roque Petrocchi, fue el arquitecto encargado de las obras de la parroquia Nuestra Señora del Pilar finalmente inauguradas en 1856.
Nació en Rosario, se desempeñó como médico varios años en Mendoza y dejó para siempre su huella en Pilar. Se fue un exponente de ese pueblo que cada día se extraña un poco más.  
 

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