Humberto Zúccaro y su esposa, Carmen, disfrutaron a pleno del carnaval y no dejaron de saludar a cada uno de los vecinos que se acercaban. Ni siquiera al personaje de Scream. Igual, el intendente tomó sus recaudos.
Humberto Zúccaro y su esposa, Carmen, disfrutaron a pleno del carnaval y no dejaron de saludar a cada uno de los vecinos que se acercaban. Ni siquiera al personaje de Scream. Igual, el intendente tomó sus recaudos.
