“Viene bien una caricia al alma después de tanto tiempo”

Combatió en Malvinas. En Pilar, cuentan con una tarjeta que los identifica y otorga beneficios en comercios. Dice que es un gesto reconfortante. La contrapartida: la bandera inglesa en las remeras.   
 

30 de marzo de 2014 - 00:00

 


por Victor Koprivsek

Carlos Felizzola cumple años el 2 de abril, también es de la gloriosa clase 62 y estuvo en la gesta de Malvinas, luchando. Carlos Felizzola es veterano de guerra, héroe nacional-
“La fecha de mi cumpleaños es bastante particular para mi, es una mezcla de emociones, por un lado contento junto a la familia celebrando mi nacimiento y por otro lado pensando en todo lo que pasó, en mis compañeros, en algunos que no pudieron volver, eso”. Arranca diciendo.
Carlos participa activamente del grupo de Veteranos de Pilar, es vecino de esta comarca y junto con sus compañeros camina reivindicando y manteniendo fresca la memoria.
“Pareciera que la historia sólo está escrita en los libros, gracias a Dios en nuestro caso nosotros todavía estamos vivos, por eso es una alegría poder ir a dar charlas a los colegios, testimoniar para que otros puedan vivenciar lo que pasó allá por el 82”, cuenta con tono distendido y seguro.
A nivel local los logros de los veteranos fueron grandes y significativos. “Por un lado fuimos distinguidos como Ciudadanos Ilustres en el 2007, luego al cumplirse los 30 años, en 2012, el Municipio otorgó una condecoración y junto con ello surgió la idea de generar una identificación especial, al poco tiempo se pudo concretar una credencial para todos los veteranos de guerra del Partido de Pilar”.
Esta tarjeta magnética que lleva como título, bien merecido, Héroe Nacional, y el nombre del veterano, cumple tres funciones importantísimas: identificar, vincular y beneficiar.
“Antes para acreditarnos como veteranos, para hacer cualquier trámite, teníamos que tomarnos el día e ir hasta el comando en jefe de la fuerza donde estuvimos prestando servicio, ahí te convalidaban por única vez y para un fin determinado. Y cada vez que necesitábamos hacer un trámite había que volver a hacer el mismo circuito”, comparte.
“Ahora con esta tarjeta somos parte de un banco de datos donde automáticamente se acredita nuestra condición de veteranos, lo cual nos permitió no solo estrechar el vínculo con el municipio y todos los veteranos de guerra, sino que además hay un nexo coordinante a través de la tecnología, la página web, y también hemos gestionado hasta el momento 90 comercios del Partido, donde el veterano se acerca con esta credencial y se le efectúan descuentos”, especifica sobre el avance obtenido con la gestión.
Con ayuda de la Cámara de Comercio de Pilar al principio y numerosos negocios que se fueron sumando a la propuesta, los muchachos y sus familias pueden acceder a beneficios en servicios y hasta compras que van desde indumentarias hasta autos 0 Km.
“Somos 110 familias en el Partido de Pilar, el veterano se siente agradecido y reconocido por el local que tiene el calco pegado en la puerta, es una cuestión emocional que hace que nosotros también elijamos esos locales a la hora de consumir o comprar”.
La vida es una ida y vuelta que hace que cuando uno cree que está dando, en realidad recibe. “Acá el dinero es una cuestión secundaria, en algunos casos somos tan bien atendidos que eso nos gratifica el alma. Más que nada por lo hecho, no te olvides que con 18 y 19 años dimos todo lo que teníamos, nuestra vida, por lo que consideramos nuestro, el país, la patria. Viene bien una caricia al alma después de tanto tiempo y tantas cosas que pasamos”.
Memoria, historia viva, cosas que duelen y cosas que dignifican. Hay héroes que el presente abraza, hombres que fueron adolescentes casi y que tuvieron miedo y frío, pero que dieron su vida, luchando allá en esas islas, y que siguen de pie acá en estas ciudades, frente en alto, con sonrisas y tristezas, con familia, sin detener su andar. 

 
La tarjeta. Identifica a los excombatientes. Fue una iniciativa del Municipio. 

 
Prendas con la bandera inglesa 
La moda que hace doler el corazón 
En los últimos años creció una moda que comienza a doler en el corazón de los veteranos: la bandera inglesa en prendas de vestir, zapatillas, carteras, no solo en jóvenes que la lucen sino también se impone en vidrieras y espacios públicos.
“Entendemos que hay chicos que hoy lucen ese tipo de indumentaria sin ninguna intencionalidad, capaz ni siquiera saben ni han vivido la época de la guerra, pero creemos que al elegir una prenda de vestir uno se identifica con ella, ¿qué pasaría si yo luciera una remera con la cara de Chabán y paso por Cromañón? Seguramente alguien se va a ver afectado aunque yo no sepa de qué se trata, es la imagen la que lastima; señala Carlos Felizzola.
A su vez agrega, “no hay intencionalidad pero duele, duele por los caídos, por los familiares, porque dimos todo, nos duele, a veces lo charlamos con los muchachos y no le encontramos la vuelta”, dice.

 
 
Sentimientos encontrados. Carlos Felizzola. El 2 de abril también es su cumpleaños. 
 
 


Hércules 
La idea de los veteranos de Pilar es traer un avión Hércules al Cenotafio de Pilar, para convertirlo en un microcine temático. “Tenemos muchas visitas de colegios y nos encantaría poder llevar adelante este proyecto. ¿Por qué un Hércules? porque tenemos el espacio físico para hacerlo y después porque nuestro héroe, el comodoro Hugo César Meisner, caído en combate, piloteaba un Hércules”.
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