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El intendente recibió a una de las familias

9 de octubre de 2014 - 00:00

Unas 200 personas manifestaban sobre la vereda del municipio ayer al mediodía cuando el intendente Humberto Zúccaro invitó a los familiares más cercanos de las víctimas de la inseguridad a reunirse y dialogar sobre los casos que continúan impunes, algunos, desde hace más de 3 años.

La condición que pidió el mandatario fue la de asistir al recinto junto a la prensa “para no tergiversar lo que se dice y lo que no se dice, ya que no hay nada que esconder”.

La negativa fue general. Sin embargo, poco después el jefe comunal pudo dialogar con el hermano de Gabriel Eiriz, asesinado el 8 de octubre de 2013 en su casa luego de denunciar fiestas clandestinas en La Lonja.

“Tomaré cartas en el asunto de una serie de fiestas clandestinas que se están haciendo en el Partido de Pilar y que se avisan por medio de Facebook o páginas de Internet”, prometió el intendente, quien completó que “de las responsabilidades del Municipio, el máximo responsable soy yo, y creo que de esta charla salen cosas muy positivas”.

Además, informó que se trabajará en el incentivo de denunciar estas fiestas, junto con la policía y la dirección de Inspecciones.

Además de referirse al caso de Eiriz, el intendente fue consultado por la causa de Carla Milens, asesinada en 2011 al regresar de su trabajo. Sobre las dos denuncias realizadas, Zúccaro explicó que sobre la situación del subsecretario de Obras Públicas José Kastelic, a quien acusan por derribar la vivienda donde se halló el cuerpo de la joven, “se hizo una denuncia en la UFI de Delitos Complejos en San Isidro y el doctor (Claudio) Scapolán ya dio un veredicto, que ni siquiera llegó a llamarlo a testimoniar al señor José Kastelic”.

Mientras tanto, informó que está dispuesto a conversar con los familiares de las restantes víctimas si así lo disponen ya que ésta fue la segunda vez que pudo intercambiar palabras con el hermano de Eiriz, mientras que con Claudio Milens lo ha hecho en más de 10 ocasiones.

“Me parece que la mejor manera es charlarlo, ayudar en todo lo que se pueda, dejar actuar a la justicia que está encaminando un proceso que tiene que tener un fin”, agregó.

 

DISTURBIOS

Final empañado

El último punto de los manifestantes que marcharon por el centro de Pilar fue el municipio. Allí se detuvieron con sus pancartas y sus cantos en reclamo de justicia por seis casos de asesinatos que permanecen impunes. Si bien la columna estaba identificada con remeras e insignias de las víctimas, desde el Municipio no descartaron que hubiese infiltrados, por lo que el lugar estuvo fuertemente custodiado. Luego de recibir a la familia Eiriz se desataron incidentes en la puerta principal del municipio. Cuando los allegados de la familia Milens se acercaban a la fila de uniformados, por detrás de ellos un grupo de manifestantes arrojó una escalera que hirió a tres miembros de infantería de la policía bonaerense. Desde el Municipio sospechan que pertenecen a sindicatos locales que presenciaron la marcha.

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