Dos fábricas del Parque se sumaron a las últimas protestas

Kimberly Clark y Samseng frenaron la producción. Fue parte de un plan nacional. El sindicato acusa a la papelera de condicionar a los trabajadores para no afiliarse.

24 de enero de 2014 - 00:00

Los empleados de las empresas Kimberly-Clark y Samseng del Parque Industrial Pilar, pararon la producción durante toda la jornada laboral de ayer. Así, se suman a los reclamos que desde la autopartistas Kromberg & Schubert se vienen realizando, junto con los reclamos salariales de los trabajadores de Amancay, del barrio Carabassa.

La medida de ayer, adoptada por los trabajadores de la papelera Samseng y la fábrica de productos de higiene, Kimberly-Clark, convocada a nivel nacional por el consejo ejecutivo de la Federación del Papel, se resolvió tras la negativa de la Cámara de Fabricantes a renegociar el salario y la reapertura de las paritarias. Además, la comisión directiva del sindicato papelero de Bécar, concientizó a los trabajadores que sostienen que, según denuncian, sufren constantes abusos de sus derechos por parte de la empresa de capital chino-taiwanés.

El cese de la producción en ambas plantas comenzó a las 4 de la mañana de ayer, con fábricas que comenzaban a recibir a los primeros camiones que permanecerían durante 24 horas estacionados en el ingreso de las fábricas. Sin embargo, las medidas se dieron de diferente manera tanto en la planta de Kimberly-Clark en la de la papelera Samseng.

Es que en la primera solo permanecieron trabajando aquellos obreros no alineados en el gremio papelero, pero en la segunda, los trabajadores directamente se manifestaron en el ingreso, junto a miembros de la comisión y a trabajadores de otras empresas del rubro papelero de otros distritos, que se solidarizaron con los 350 trabajadores que tiene Samseng en su planta de Pilar.

“En Kimberly no hay inconvenientes porque la gente ya está muy afianzada. Hay un laburo sindical de 20 años y hoy en día, por suerte, la empresa nos respeta”, indicó Jonathan Rosemberger, delegado de la firma y miembro de la comisión directiva del sindicato papelero de Bécar con actuación en las empresas del rubro en la región. “Nos respeta mucho, pero acá en Samseng es todo lo opuesto”, continuó.

 

Condicionamiento

En la empresa papelera Samseng del Parque Industrial trabajan 350 operarios, que según los trabajadores, conviven condicionados ante los reclamos de higiene y seguridad, como de reclamos salariales. “Acá son de capitales de origen chino, entonces la cultura de ellos es mas tendiente a una situación que si fuera por ellos, se daría la explotación del trabajador, y nosotros estamos contrarios a eso”, continuó Rosemberger. Es que según el sindicalista, los trabajadores son condicionados económicamente para no afiliarse al gremio que los defiende, avalando abusos por parte de la firma. Asimismo, reconoció que es donde más inconvenientes salariales se registran dentro del rubro, por lo que se buscó concientizar a los empleados de la planta y hasta pudieron afiliar a varios.

“Es constante la violencia verbal que reciben. También está el temor del trabajador que sabiendo que tiene el derecho de reclamar o de denunciar, desde adentro la empresa dice ‘denunciá, pero al otro día no entrás”, sostuvo el delegado, mientras insistió en que “los trabajadores deben estar unidos para reclamar. Lo que importa es que el trabajador entienda que la fuerza la tienen ellos”.

 

La frase 

“Les dan plata para que no se afilien, y tienen esa clase de manejos que coartan la libertad sindical de la gente”. Jonathan Rosemberger, sindicalista.

 

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